Novelas eróticas: un boom que también se ve en Paraná

Novelas eróticas: un boom que también se ve en Paraná
El best seller Cincuenta sombras de Grey incentivó las ventas de numerosos títulos del género. Novelas eróticas que se posicionan como un importante estímulo sexual para las mujeres.

Cincuenta sombras de Grey se convirtió en un fenómeno editorial en diferentes lugares del mundo, abriendo un amplio camino para el género de la novela erótica, un estilo dirigido al público femenino pero que también tiene adeptos entre los hombres.

En Paraná, el éxito editorial de ese primer tomo de la trilogía de E. L. James también se hizo notar. Y, quizás por eso, los títulos que llegaron después tuvieron una gran aceptación entre los lectores locales.

Desde una librería de calle Buenos Aires, Rosana Pittia confiesa haberse sorprendido por la repercusión de las novelas eróticas en el público. “Al principio estábamos un poco reticentes a esto y finalmente armamos una sección de novela erótica porque la gente las pedía y las pide muchísimo”, confía, mientras muestra los estantes con la saga de James, la de Megan Max y se anima a ubicar a Los cuadernos de Don Rigoberto y Pantaleón y las visitadoras –ambas de Mario Vargas Llosa– como así también a Las edades de Lulú y Castillos de cartón –ambas de Almudena Grandes– dentro del estilo, subrayando la recomendación de estas cuatro últimas.

EL PÚBLICO. En líneas generales, las novelas eróticas son pedidas por las mujeres de todas las edades.

“Hay algunos hombres que vienen a buscarlas y la mayoría se justifica diciendo que es para un regalo; y también están los que vienen y no saben lo que están buscando”, cuenta Pittia. “Por ahí nos ha llamado la atención que vienen chicas muy jóvenes, de menos de 18 años y, en esos casos, nosotros tratamos de ser claros porque nos parece que es nuestra responsabilidad explicarles de qué se trata lo que están buscando; por otro lado, también las compran las mujeres grandes, de 70 años”.

Las más extrovertidas no tienen reparos en contar lo que sucede con el estímulo que representan este tipo de lecturas. “Dicen que se desatan con esta literatura; que encienden la mecha y se animan a experimentar cosas nuevas”, resume Pittia.

MÁS LIBRES. La licenciada en Psicología Claudia Mateo hace un recorrido histórico del tema y explica que “la novela erótica, como género literario, ha existido desde siempre como un secreto reservado al entretenimiento femenino. Históricamente, la mujer aparece sesgada a la prohibición de conocer y ejercer todos esos saberes sexuales, reservados durante mucho tiempo a las mujeres de “mala vida” y no a las amorosas madres que parían a los hijos. Por suerte, la astucia femenina superó en muchos casos estos preceptos y fue encontrando deliciosas maneras de explorar y explotar lo mejor de su erotismo”.

Mateo profundiza su concepto y señala que “más allá de la estimulación de las fantasías y del erotismo en general, me parece que las novelas eróticas en sus diversos modos, desde relatos candorosos hasta los más fogosos y descriptivos, han contribuido a enriquecer por siglos el saber y el hacer de las mujeres, permitiendo que sean más libres”.

ESTÍMULOS Y FANTASÍAS. Ante la consulta sobre si las novelas del tipo Cincuenta sombras de Grey se pueden definir como un “porno soft”, la licenciada Mateo indica que “si entendemos que la pornografía es un estímulo destinado a generar excitación sexual, y que para esto recurre a diversas formas y maneras más explícitas o menos según los gustos, podemos pensar que nos encontramos con toda una producción de porno para mujeres”.

En palabras de Claudia Mateo, la primera de la saga de E. L. James se presenta con un texto simple, habilitando fantasías femeninas: “La dulce inexperta virgen que es abordada, poseída y dominada por el experto amante que, para mejor, está torturado por una historia terrible... y que se redime por amor, es tal vez un formato súper acertado sobre alguna de las fantasías más tradicionales”.

Sin embargo, sostiene que “no deja de perpetuar un profundo espíritu machista que reproduce esquemas básicos de la sociedad de un modo más atractivo para estos tiempos que corren”.

Que funciona, funciona.

Que es efectiva al momento de estimular, es efectiva.

“Se mete bastante explícitamente con elementos y formas del erotismo, placer sexual que constituyen tabúes y, en muchos casos, un mundo desconocido para muchas mujeres. Este tipo de contenido erótico estimula a la mujer seguro y, probablemente, al ésta mostrarse más activa y decidida encuentre una buena respuesta en el partenaire, o si no, por lo menos, quizás pueda abrir un lugar de interrogantes sobre qué es lo que le estaba sucediendo a esta pareja o a esta mujer en particular con la sexualidad. Muy probablemente permite tomar un par de ideas para incorporar a la práctica”.

SOBRE EL SEXO. Basada en sus estudios sobre sexualidad, la licenciada Mateo responde algunas cuestiones más:

–¿Qué es lo que excita a la mujer?

–Las cosas que excitan a la mujer son más o menos las mismas desde siempre. Aunque podemos resumir que generalmente lo que excita a la mujer se asocia a diversas fantasías. Cada mujer va generando un mapa erótico sexual desde su más temprana sexualidad infantil; en la llegada a la madurez este mapa puede actualizarse o reprimirse o, por suerte para muchas mujeres, continuar en el enriquecimiento toda su vida, sumando aprendizajes, prácticas, entre otras cosas. Para esto funciona tanto un buen relato de Cortázar, Andahazi, entre otros o relatos más picantes como las novelas de las que hablamos, así como también películas y por supuesto el encuentro con otro que nos guste.

–Por contrapartida, ¿qué es lo que la hace disminuir el deseo?

–Creo que hoy en día el estrés y la sobrecarga de obligaciones son los principales enemigos, muchas veces el no encontrarte con el otro de la pareja y el no favorecer ese espacio de intimidad porque lo invaden los hijos, el trabajo, la televisión, la tablet, entre otras cosas, mortales para el deseo.

–¿Se pueden resumir las diferencias entre la sexualidad masculina y la femenina?

–Las diferencias más típicas tienen que ver, como comúnmente se dice, con que “el hombre aparece más captado por las imágenes y lo explícito, y la mujer por la necesidad de enriquecer esa imagen con un poquito de cuento y emociones”. De todas maneras, como viene evolucionando la sociedad, cada vez estas diferencias, muchas veces sostenidas en prejuicios, se van achicando y se favorecen encuentros y relaciones donde compartimos todo y de todo.

Algunos títulos del género

- La trilogía de E. L. James: Cincuenta sombras de Grey; Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas.

- La saga de Megan Maxwell: Pídeme lo que quieras; Pídeme lo que quieras ahora y siempre; y Pídeme lo que quieras o déjame.

- Algunos títulos de Mario Vargas Llosa: Los cuadernos de Don Rigoberto y Pantaleón y las visitadoras.

- Algunos de Almudena Grandes: Las edades de Lulú y Castillos de cartón.

- Desátame de Julie Kenner.

- El amante de Lady Chatterley, novela de 1928 del escritor británico David Herbert Lawrence.

- El lado explosivo de Jude, de Nicole Williams.

- Bajo las sábanas, de Kristina Wright.

- Todo o nada, de Raine Miller

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