Después de meditar mucho en familia, decidimos no ser espectadores de los acontecimientos que hoy le toca transitar a la Argentina, por eso decidimos participar de esta marcha que no es más que el legítimo ejercicio de un derecho a peticionar y también a rendir homenaje a un fiscal de la República, que demostró coraje e independencia para investigar.
La dignidad del pueblo no se negocia cuando queremos vivir en una Argentina en serio, hoy no soy oficialista ni opositor solo soy un argentino que busca dejar una República con bases sólidas para las generaciones que vienen. Necesitamos participar activamente en la construcción de un país con independencia de poderes, transparencia y libertad, sin que eso signifique ser golpista.
Hay que saber escuchar el silencio, como un ejercicio reflexivo y de humildad como buenos cristianos.
Siento que a un mes de la muerte de un fiscal federal no hay nada claro, solo hay suspicacia y sospechas, justamente para cortar con estas presiones que dañan la integridad democrática debemos pedir que la justicia esté a la altura que todos necesitamos y que ponga todos los recursos a su alcance para esclarecer la muerte de Nisman.
Este 18, todos somos argentinos buscando justicia, transparencia de sus funcionarios e instituciones fuertes que nos permitan recuperar los valores que como sociedad necesitamos.
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