Con dos goles de Gutiérrez y otro de Vangioni, River le ganó 3-0 a Belgrano en el Monumental y sigue como firme puntero, manteniendo los cuatro de ventaja con Lanús. Ah, estiró su invicto a 26 partidos y sueña con el bicampeonato.
"Mamá yo quiero, mamá yo quiero...". Típico cantito del fútbol local que en la tarde-noche del domingo de Núñez tomó mucha mayor preponderancia. Porque más allá de haber sido el Día de la Madre en suelo nacional, se potenció por un nuevo triunfo de River. De este River que no para en su búsqueda del bicampeonato. Esta vez, después del buen triunfo en Paraguay por la Sudamericana, le ganó 3-0 a Belgrano en el Monumental. Firme en la punta, mantiene los cuatro de diferencia con respecto a Lanús, su inmediato perseguidor.
Como suele ser habitual en los últimos tiempos entre estos dos equipos, el partido se jugó con dientes apretados. River tomó el control de la pelota ante un Belgano que se refugió atrás, apostando a alguna contra. El local tenía la bocha, pero no era punzante. Y con el correr de los minutos comenzó a desesperarse. No terminaba de hilvanar bien la última instancia de la jugada para generar peligro. Y el Pirata estaba en su salsa: defendía correctamente y se mostraba como un hueso duro de roer. Hasta que a los 30 minutos, Rojas dio una clase de pausa y profundidad para habilitar a Vangioni, quien clavó el 1-0. Inútil la salida de Olave para achicar.
Con el 1-0, por cómo se habían dado los últimos minutos de la primera parte, todo parecía indicar que River se iba a serenar. Sin embargo, sintiendo seguramente el cansancio del partido en Paraguay, bajó su nivel. Perdió la pelota y dejó crecer a un modesto elenco cordobés, con más ganas que juego. Y de no haber sido por Barovero, que le tapó una sensacional pelota a Rigoni, la historia podría haber sido otra. Sufrió, transpiró la gota gorda. Hasta que a los 27 minutos, Sánchez mandó un centro perfecto y Teo, que volvió tras su paso por la selección de Colombia, le pegó de primera para estirar la ventaja.
El equipo de Zielinski se descontroló en lo restante y los de Gallardo pasaron por caja: gran jugada individual de Carlos Sánchez y mejor definición de Teo para sellar el triunfo. Misma fórmula y otro gol para que River extienda su invicto a 26 partidos y siga más puntero que nunca. Y para que ese sueño de bicampeonato no pare de crecer. Mamá yo quiero, mamá...

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