El secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, dijo ayer en esta capital que desde la organización que conduce habían hecho dos denuncias sobre la obra que se estaba llevando adelante en la calle Mendoza de Villa Urquiza en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que terminó con el derrumbe de un gimnasio. "La última fue en el mes de junio" apuntó el dirigente que vino a acompañar la inauguración de una sala de capacitación en la filial ubicada en la capital puntana.
En la víspera, en la sede que la UOCRA tiene en San Luis, se dejó inaugurado un centro de capacitación para los trabajadores de la construcción, en un acto donde también participaron el titular local del gremio, Marco Sosa, la intendenta de San Luis, Alicia Lemme, la ministra de Inclusión, Gladys Bailac y funcionarios provinciales y municipales.
Allí también se dieron cifras escalofriantes sobre los accidentes que ocurren en esta actividad, las que pretenden bajar con campañas de concientización adecuadas y la exigencia de la utilización de los elementos de seguridad obligatorios.
Luego de la inauguración, en torno al tema que ocupa a todos los medios de comunicación del país, Martínez señaló que habían "denunciado la falta de apuntalamiento en la submuración, que aparentemente ha sido una de las causales que ha causado el derrumbe", puntualizó Martínez.
"Lo que nosotros seguimos insistiendo es en que el poder de policía lo tienen los gobiernos, sean estos nacionales, provinciales o municipales" remarcó el gremialista.
"En esta instancia hicimos la denuncia correspondiente. Los que tienen que actuar son los inspectores que actúan como autoridad competente", aseveró.
"En este caso, actitudes como las que toma la empresa, de construir de forma inescrupulosa y la falta de presencia del Estado provoca esta situación que hoy todos lamentamos".
Luego señaló que los accidentes en las obras se dan "en forma permanente" y que por esa razón tienen "un equipo que recorre las obras" cotidianamente y pueden detectar las fallas y "automáticamente hacemos la denuncia correspondiente ante la autoridad competente, que tiene el poder de policía para clausurar ese frente de trabajo o clausurar totalmente la obra hasta que se modifique lo que falta para garantizar la seguridad del trabajador o, como en este caso, la de los vecinos".
Luego reiteró que "la principal responsable es la empresa constructora, que tiene sus técnicos, que tiene sus ingenieros, que cuenta con sus peritos para hacer ese tipo de demolición o excavación. El responsable directo es la empresa constructora".
A renglón siguiente remarcó que "en este caso, las autoridades del gobierno de la Ciudad, tendrían que haber tenido un cuidado más exahustivo, con mayor rigidez, para evitar lo que pasó", finalizó diciendo

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