Asesoran, acompañan y se mueven al ritmo de lo que sus “jefes” necesitan. Son parte fundamental en la política y muchas veces pueden ser los responsables de los triunfos y las derrotas. Son los que se manejan, en el arte del off the record, con los periodistas, en nombre de su jefe político (que puede ir cambiando con el tiempo) o para decir lo que este no puede, o no se anima, a decir públicamente.
Generalmente no son votados, pero manejan una importante cuota del poder político local. En las encuestas miden poco y algunos son, francamente, impopulares. Pero sería difícil imaginar a la política sin ellos, ya que son los que –en muchos casos- hacen que las cosas sucedan. Desde los triunfos impensados, hasta las más dolorosas de las derrotas. Son parte del mundillo de la política vernácula, Algunos son funcionarios, otros, asesores. Manejan informalmente las fichas del poder y casi siempre están en el centro de las decisiones, sean éstas grandes, como un importante acuerdo político, o pequeñas, como un cierre de listas circunstancial antes de cualquier elección.
Son los que se manejan, en el arte del off the record, con los periodistas, en nombre de su jefe político (que puede ir cambiando con el tiempo) o para decir lo que este no puede, o no se anima, a decir públicamente.
Los secretos son su mejor arte, se mueven dentro de la informalidad del poder, como los punteros en los territorios. Los contactos son calves en este teje y maneje, si se los tiene bien aceitados, su cotización dentro del espacio subirá considerablemente. Aunque pasa, es difícil que elijan ser puestos ellos en lugares preponderantes dentro de las listas, para eso siempre tienen un alfil o un amigo. Con ellos también construyen poder para el líder de turno.
Son los que le hablan al oído al número uno. Son el poder tras el trono, pero ese poder solo les sirva si siguen construyendo para el que está sobre ellos. Operadores políticos que se mueven como consejeros del rey en alguna vieja corte en tiempos de la monarquía.
Son extremadamente pragmáticos, abren puertas, identifican oportunidades, amortiguan golpes y tienen las mejores agendas de contactos del país.
En todos los ámbitos de la política nacional existen, y en el territorio local también. Porqué iba a ser la excepción, en Junín los operadores se mueven al mismo ritmo que en cualquier lugar, la diferencia es que al ser una ciudad relativamente “chica”, los nombres son conocidos por la mayoría y, aunque no se los nombre, sus identidades están en boca de la mayoría.
Los constructores del poder
Cuando se terminó la primavera alfonsinista a mediados de los 80, tras el retorno de la democracia, el mundillo de la política juninense pasaba por las manos de un solo hombre: Eduardo Minervino. Era sabido a voces que el secretario de gobierno de Abel Miguel durante gran parte de su gestión (20 años) era el “monje negro”. Es un claro ejemplo de lo que hoy pueden ser varios de los protagonistas de esta nota. Muchos de ellos con más participación pública que los otros, pero todos con la misma importancia para sus jefes.
La “nueva” política
Pablo Petrecca, ganador de las internas, tiene detrás suyo un grupo de hombres que fue creciendo con el correr de los años y que sumo, tras los acuerdos preelectorales, a varios miguelistas que se encontraban en la Coalición Cívica.
Se sabe que el contador Juan Fiorini, cuñado del candidato de Cambiemos, es su hombre de máxima confianza. No solo por el parentesco, sino porque es uno de los jóvenes que lo acompaña de la primer hora. Cuando Petrecca salía a la calle con el cuerpo único de su boleta a hablar con los vecinos. Junto a él ganó terreno en los últimos años la concejal Laura Ricchini.
Detrás de él se empezó a conformar otro núcleo duro de poder, está vez con los ex miguelistas. Allí se encuentran José María Banfi, Lisandro Benito (presidente del Colegio de Abogados); Adrián Feldman. Quizás el contador Marcelo Pastormerlo es la figura más conflictiva dentro de ese esquema, y al que más se trata de ocultar.
Además de ellos, el ex intendente Abel Miguel se volvió una fuente de consulta permanente para el novel candidato. La experiencia del “Vasco” lo convierte en un asesor de lujo y Petrecca no la desaprovecha.
El entorno meonista
En la calle se dice con regularidad que el intendente Mario Meoni es un buen tipo y que sus intenciones son buenas para la ciudad. Su problema es el entorno que se formó tras él después de ganar el municipio en el 2003.
Su persona de máxima confianza hoy es el secretario general de la comuna, Javier Gabrielli. El ex jefe de prensa es su principal asesor. Todos saben en el municipio que nada llega a Mario sino pasa por las manos del periodista antes. De él se puede decir que construyó su lugar de poder detrás del poder, desde muy abajo.
En esta nomina también podemos sumar a la secretaria de gobierno y candidata a concejal Carolina Echeverría; al responsable de asistencia a la victima Andrés Rosas (vinculo con parte del peronismo); la diputada provincial Valeria Arata; y Fernando Gastón Deglaue (Tato), de perfil bajo, es hombre de confianza de Meoni, con quien milita desde los años de juventud.
Los alfiles de Traverso
El ganador de las PASO del Frente para la Victoria, el concejal Gustavo Traverso, tiene en su entorno más intimo a personas que vienen de distintos estratos políticos. Al farmacéutico la transversalidad del kirchnerismo le sentó bien y pudo construir en estos años, ayudado por la caja del Ministerio de Desarrollo Social, un entramado territorial importante.
Mariano Fernández, ex secretario general del Partido Socialista de Junín, y Rodolfo Bertone, candidato a primer concejal, son la primer línea detrás de Traverso. En ellos descansan las consultas del candidato y a ellos es a los que más escucha.
Un poco más atrás, pero conservando importancia, están Raúl Madrid, dirigente del peronismo que supo ser candidato a concejal; Pedro Lablunda, segundo en la línea de mando del PAMI Junín; y Nicolás Baldasini, referente del SEDRONAR y enlace de Traverso con las barriadas más humildes.
Este es el planteo previo antes del domingo, el 26 se verá el nuevo escenario.-

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