Nocturnidad: preocupación de los jóvenes por el alcohol y la discriminación

Nocturnidad: preocupación de los jóvenes por el alcohol y la discriminación
Un abarcativo trabajo sobre distintos aspectos relacionados con la juventud bonaerense acaba de ser editado en "Fuego asoma". En el libro de la Subsecretaría de la Juventud de la provincia, los jóvenes y los especialistas analizan distintos fenómenos, como el de la nocturnidad.
El consumo excesivo de alcohol y sustancias prohibidas, la violencia y la discriminación en la noche son los aspectos que más preocupan a los jóvenes en relación a la nocturnidad. Sin embargo, éstos entienden que no se debe estigmatizar y que las soluciones deben provenir de acciones que se inserten en el marco de políticas amplias y abarcativas, que estén articuladas con la organización social y tengan continuidad.

Desde la provincia estiman que si bien consideran a la noche como un espacio "ganado" por los jóvenes en su afán por apropiarse de un sitio e imponer sus reglas lejos de la mirada de la sociedad adulta, la realidad indica que más allá de todo, se necesita de la intervención del Estado para encauzar algunas situaciones derivadas de la actividad nocturna.

En ese sentido, en los Foros de Jóvenes de la provincia realizados en distintos partidos del conurbano y el interior de Buenos Aires, los jóvenes manifestaron la necesidad de que se adoptara "alguna medida" para controlar algunos excesos y los episodios de violencia.

Tales conceptos surgen de la publicación del libro "Fuego Asoma. La juventud de la provincia habla por ella misma", presentado días atrás. Santiago Carreras, subsecretario de Juventud de la 'provincia de Buenos Aires, explicó que en el libro "recopilamos la opinión de miles de jóvenes de toda la Provincia. Y como conclusión, se observa que el alcohol y las drogas son los dos problemas que más nos afectan en la noche".

Añadió, en diálogo con LA CAPITAL, que en "'Fuego Asoma' buscamos plasmar un año de trabajo de debate, participación y democracia con todos los jóvenes de Buenos Aires. A partir de la presencia de más de 112 distritos y 400 agrupaciones sociales, políticas y culturales, las problemáticas, sueños y opiniones de los jóvenes volvieron a la primera plana", aseguró.

Noche, alcohol y drogas

En términos generales, del total de jóvenes encuestados durante los foros, el 47,8 por ciento son varones y el 52 por ciento mujeres. El estudio de carácter cualitativo permitió explicar y describir la opinión de los jóvenes respecto de la ley de nocturnidad y la percepción que tienen de la norma que regula la actividad en los locales de esparcimiento en la noche.

Del total de los jóvenes consultados, el 68 por ciento dijo que está al tanto de la vigencia y el contenido de la Ley Provincial de Nocturnidad, mientras que el 32 por ciento aseguró que no la conoce. Consultados sobre los alcances de la legislación en materia de nocturnidad, el 42 por ciento piensa que la implementación de la Ley Provincial de Nocturnidad contribuye a disminuir los excesos que se producen en la noche.

Por otra parte, en relación a los excesos que se producen en la noche y que afectan a los jóvenes en la Pcia. de Bs. As. el 40,2% de los jóvenes cree que es el alcohol, el 37,7% considera a las drogas. Mientras que por otro lado, el 11,1% de los jóvenes opina que el principal exceso es el abuso de autoridad sufrido por los jóvenes y el 7,1% percibe a la discriminación como principal problema de los jóvenes en la noche.

De las consultas realizadas a los miles de jóvenes de distintas localidades de la provincia que participaron de los foros de debate y reflexión, se desprenden definiciones acerca del resultado de la implementación de la ley de nocturnidad, sobre discriminación, motivos de la violencia y el rol que debe ocupar para ellos el Estado, como regulador de la actividad de la noche.

En el abordaje cualitativo del estudio realizado por el Consejo de Juventud, los jóvenes encuestados expresaron con claridad que uno de los problemas más complejos de solucionar en la noche es la violencia urbana y las adicciones. Además de los testimonios se desprende claramente que hay un fuerte vínculo entre estas dos cuestiones, hasta generar relación entre ambas.

Tienen la palabra

"En la mayoría de los casos, los problemas se producen a la salida de los boliches cuando muchos chicos o chicas están alcoholizados o drogados y se pelean", (Lorena, de Longchamps, 22 años).

"Más allá de las medidas que se puedan tomar, como el caso de la ley de nocturnidad, el tema del alcohol y la droga es muy jodido y no tiene horarios", (Jonathan, de Cañuelas, 19 años).

"Cuando salimos a la noche con mis amigas vamos a bailar y es bastante común ver a algunos pibes que fuman (marihuana) o toman alcohol hasta quebrar. La verdad que es una lástima porque de esa manera se pierden muchas veces la posibilidad de divertirse sanamente", (Melina, de Pergamino, 25 años).

"Los problemas más graves que se ven en la noche es cuando se pelean en banda. Ahí vale todo. Encima, en la mayoría de esos casos están todos escabio o empastillados. Están relocos y son bastante rastreros, porque hay veces que entre muchos le pegan a uno o dos que están solos", (David, de Temperley, 24 años).

El derecho de admisión

Otro de los aspectos que fue destacado por los jóvenes que contestaron el cuestionario, fue el de la discriminación como un elemento presente en la noche. Pese a las críticas e incluso a normas, en algunos boliches se sigue empleando el derecho de admisión para restringir el ingreso a quienes no responden a los estándares requeridos. En cada uno de los encuentros, la opinión de los jóvenes coincidió en manifestarse en contra de esto.

Asimismo, las relaciones entre los propios jóvenes recaen a menudo en actos discriminatorios. En este sentido, coincidieron en señalar que la discriminación aparece entre las diferentes clases sociales, las etnias urbanas y entre pares por distintas pertenencias socioculturales. Además, los consultados aseguraron que la manifestación más radical de la segregación es la violencia física.

"Lo peor de la discriminación es cuando por pertenecer a uno u otro grupo se llega a la violencia. Las peleas entre los chicos que escuchan cumbia o "cumbieros" y los "gloggers" o los denominados "chetos" por el sólo hecho de tener una onda diferente, o entre grupos que viven en diferentes barrios y tienen distintos niveles económicos, son una muestra clara de esta situación" (Pablo, de Morón, 20 años).

"Lo peor es cuando se hacen diferencias por la situación económica. Por ejemplo cuando te miran de arriba a abajo o cuando se fijan qué celular tenés. Eso es muy duro de asimilar". (Carla, de Tandil, 23 años).

El consumo excesivo de alcohol y sustancias prohibidas, la violencia y la discriminación en la noche son los aspectos que más preocupan a los jóvenes. Sin embargo, éstos entienden que no se debe estigmatizar y que las soluciones deben provenir de acciones que se inserten en el marco de políticas amplias y abarcativas, que estén articuladas con la organización social y tengan continuidad. En ese sentido, aseguran que es central que se integre a los jóvenes como parte en la resolución de las causas profundas de los problemas antes mencionados, ya que éstos no son de dominio exclusivo de los adolescentes, sino que afectan al tejido social en su conjunto.

Respecto del rol del Estado y la regulación de las prácticas de los jóvenes en la noche, la mayoría de los encuestados consideraron necesario que se apliquen medidas para que disminuya el consumo de alcohol y drogas y la violencia, que en muchas ocasiones está relacionada o es consecuencia del estado de excitación que provoca en los adolescentes el consumo de estas sustancias. Sin embargo, aclararon que algunas medidas legislativas en ese sentido pueden ser útiles y necesarias, pero hasta el momento son insuficientes.

"Considero necesario que se tome alguna medida para bajar los índices de violencia y el consumo de alcohol. La ley de nocturnidad puede ser un avance en algún sentido, pero me parece que se debe plantear algunas cuestión más amplias para que los resultados sean los esperados. Con la limitación de horarios, me da la sensación de que no alcanza" (Romina, de Lanús, 23 años).

"Son preocupantes los casos de violencia que se producen en la noche, estos casi siempre tienen que ver o son consecuencia del consumo de alcohol. La verdad que alguna medida se tendría que tomar desde el Estado" (Axel, 21 años, Ranelagh).

Políticas abarcativas

Además de los números que acercan las encuestas completadas por los jóvenes que participaron de los ocho encuentros regionales en el marco del foro realizado por el Consejo Provincial de Juventud, al momento de opinar sobre el rol del Estado y la regulación de las prácticas de la noche, los jóvenes concluyen que algunas medidas legislativas como la limitación en el consumo de alcohol pueden ser útiles y necesarias, pero son insuficientes en tanto no se realicen en el marco de políticas más amplias y abarcativas. Eso es central, según la palabra de la juventud de Buenos Aires, para resolver la complejidad en la noche.

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