Iván Noble visita Córdoba este sábado con un espectáculo en el cual reúne canciones solistas con otras de su etapa en Los Caballeros de la Quema.
E Iván Noble, quien supo enfrentar públicos multitudinarios como cantante y líder de Los Caballeros de la Quema, ahora enfrenta en su etapa solista eso que Cobain tanto anhelaba.“Yo me siento muy cómodo. Pasé de tocar de lugares como Obras a teatros como el Rex”, ilustra el cantautor. “Tampoco me definiría como un trovador, algunos de los discos que hice pueden ser más acústicos e íntimos que otros, pero sigo siendo un tipo que canta canciones, algunas hacen más ruido y otras menos. A veces son de pop, a veces son de folk, la situación solista te permite eso: maniobrar como anfibio. Si me preguntás por preferencias personales, hoy lo que prefiero es el teatro, ese tipo de ámbito con la gente sentada y con buena acústica, donde el vínculo con las canciones no sea sólo hormonal. Tanto como tipo que hace canciones, como que las va a escuchar”.
Así y todo, Iván ha decidido revisitar el pasado de los Caballeros, incorporando parte del repertorio de la obra de su ex banda al espectáculo con el que actualmente está girando y que traerá a Córdoba el sábado. “Este año caí en la cuenta de que se cumplían 20 años del primer disco que había grabado y me dieron ganas de hacer un repaso de canciones”, cuenta Noble explicando su decisión. “Así que fui desde el primer disco hasta el último que grabé, que fueron nueve en total. Elegí canciones de cada disco y las mezclé en el mismo show”.
“Más que un ejercicio de nostalgia fue un inventario”, continúa. “Fue interesante, porque había canciones que pensé que no me quedarían bien y que no cantaría de vuelta, pero las que elegí son canciones que son bastante primas hermanas de las que hago ahora”.
–¿Y cuáles fueron las razones que te hicieron sentir que algunas canciones ya no te quedaban bien?
–Como toda visita al pasado, hay ropas que nos quedan bien y otras no tanto. Todas las canciones que alguna vez he cantado las recuerdo con cariño, pero uno necesita algo más que ternura para cantarlas. Hay algunas que fueron cantadas por un pibe que tenía veintitantos años, y algunas de esas cosas me las puedo poner y me quedan bien, y otras no tanto.
–Este nuevo show, ¿funcionaría como el traguito de agua para lavar el paladar entre una copa y otra? ¿Estás preparando material nuevo?
–Me gusta mucho esa metáfora, porque es un poco así. En términos prácticos y operativos, es una coartada para salir a tocar. Estoy por grabar disco en julio, ya llegué a la parte final de los demos. Al disco anterior ya lo había presentado y despedido, pero tenía ganas de seguir tocando antes de entrar al estudio. Y me parecía buena la idea de cambiar el repertorio, porque después de dos años de tocar lo mismo un poco te embolás.
–¿Se puede adelantar por dónde va el nuevo material?
–Va a ser un disco de canciones de rock, por más que eso suene obvio, con un “mood” bastante de medio tiempo. Te diría que tiene que ver con lo que más me gusta escuchar, canciones de un tempo americano a lo Tom Petty. Y las letras, tal vez con los años uno se ponga un poco más introspectivo y autobiográfico, pero supongo que será más de lo mismo (risas). Tal vez con una lírica un poquito más cuidada y con un humor un poco más arriba.
–El año pasado se editó el libro “De tal palo/¡Basta de escribir novelas!”, que juntaba textos tuyos y de Washington Cucurto. ¿Cómo surgió la idea?
–La idea parte de la editorial, Garrincha, de alguna manera parienta de Eloísa Cartonera, que es la editorial de Washington. Me lo propusieron porque estaban haciendo libros dobles, es decir con dos autores distintos compartiendo el formato. No a cuatro manos, sino dos libros en uno. Yo tenía textos que no quería que fueran canciones, muy por el contrario, quería descansar del formato canción y escribir poesía o algo que en algún momento ojalá lo sea. Y cuando me propusieron hacerlo con “Cucu” me pareció un halago. Nos conocimos a partir de esa propuesta, pegamos muy buena onda inmediatamente y la verdad que cuando uno lee lo que quedó, se da cuenta de que venimos de distintos lugares pero hablamos prácticamente de lo mismo: las calles, los parientes, los hijos, los padres. Tenemos orígenes sociales y estéticos distintos, pero nos encontramos a la mitad y nos llevamos muy bien.
El show. Iván Noble toca el sábado en la Sala Astral (Jerónimo Luis de Cabrera 565). Los tickets van de 114 a 184 pesos en Disquería Edén (Obispo Trejo y Deán Funes).

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