La cifra de la futura planta de efluentes cloacales de San Luis.
Verborrágico y sin permitir preguntas de la prensa, el intendente Enrique Ponce se despachó a mitad de semana con un discurso de trinchera para anunciar que la Comuna quiere pedir un crédito internacional para construir una nueva planta de efluentes cloacales. Parece que los números se le cruzaron al Intendente y su equipo porque, inicialmente, se informó que los fondos necesarios para tan importante obra, que daría una solución a la ciudad para los próximos 20 años, eran de 40 millones de pesos. Sin embargo, la oficina de prensa municipal tuvo que salir a aclarar que el monto no era el correcto.
Primero con una “Fe de Errata” y luego, con un segundo parte, la gente de prensa se hizo cargo del error. “En realidad -dice la gacetilla-, lo que Enrique Ponce aseveró en su anuncio fue que, con una inversión de 180 millones de pesos se resolvería el problema por los próximos veinte años, mientras que la inversión inicial de 40 millones de pesos que la Municipalidad ha proyectado corresponde a la etapa inicial de una construcción que luego debe incrementarse en las sucesivas gestiones”. Como sea, los números no parecen estar claros.
Y el pedido al Concejo Deliberante para que autorice al Municipio a tomar un crédito internacional no parece lo más feliz, en pleno contexto de incredulidad para el país en el exterior. Es decir, que tenga la autorización del Concejo (que es un paso formal), no quiere decir que automáticamente le aprueben el endeudamiento. En todo caso, el pedido hacia la banca internacional muestra la incapacidad o falta de diálogo para requerir esos fondos a la Nación, también gobernada por el kirchnerismo. Según el Municipio, sin esa obra sería imposible dar factibilidad a nuevas viviendas que construye la provincia. La afirmación parece un tanto caprichosa si se tiene en cuenta que el propio Ponce prometió construir 10 mil casas en la ciudad de San Luis (lleva entregadas menos de 200) que, en todo caso, también requerirían de una obra similar. Además, la limitación debería ser “pareja” porque el municipio ya le autorizó al gobierno nacional a construir, por medio del Plan Procrear, más de 400 departamentos con formato monoblocks en el actual predio de la ex estación de trenes.
Entre tanta aclaración, entre tantas idas y vueltas, desde el lado municipal apareció otra frase poco feliz: “El problema de la actual planta -dijo el secretario de Servicios Públicos, Ramón Zarrabeitia a modo de revelación- radica en que el Gobierno de la Provincia construyó miles de casas en muchos años”. Claro, hubiera sido mejor no construir casas. De esa forma, el Municipio no se vería en el “problema” de agrandar la planta de efluentes, pavimentar más calles o extender las redes de alumbrado o de agua potable.
Lo cierto es que la conducta del municipio parece un “déjà vu”. Es que cuando Ponce padre gobernaba la ciudad, también se negó a darle a los puntanos factibilidad de agua y cloacas para nuevas viviendas. Entonces el Gobierno fundó una nueva ciudad: La Punta.

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