En el segundo día de la actividad, numerosas escuelas primarias visitaron las carpas expuestas en la Plaza 1º de Mayo. La propuesta resultó positiva y alentadora, según indicaron los maestros.
Una de ellas fue proveniente de la escuela N° 198 Maestro Entrerriano. Las maestras dieron el presente junto a 12 alumnos de 2º grado y 35 estudiantes universitarias de la cátedra de Didáctica de la Lengua y Literatura II de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Todos juntos se encargaron de recorrer los 73 stands que había en la feria.
Marta Zamero, profesora del colegio, contó a UNO: “Este evento es muy importante para los más chicos. Nosotros en la escuela apostamos a la formación del lector y escritor desde niños. Los chicos tienen que participar en todo aquello que sea con la escritura y la lectura. Promover su escritura y lectura es fundamental para su crecimiento intelectual”, explicó.
En el mismo sentido se expresó Fernanda Casualde, otra docente de la institución. “Es genial que se realicen estas actividades en Paraná, ya que es una manera que los niños puedan participar de una actividad local, y además tienen la experiencia de ver libros que les gustan y títulos que conocen”.
A lo que adhirió Estela D’liana, bibliotecaria de la institución: “Desde la institución incentivamos a la lectura, intentamos motivarlos a leer desde chiquitos. Por suerte en la escuela tenemos una biblioteca con muchos libros que nos llegan del Ministerio de Educación”.
Paraná High School
Otra escuela que se acercó a la Feria del Libro de la capital entrerriana, fue la Paraná High School. “Vinimos con 50 alumnos en total, son de 4º, 5º y 6º grado. Todos están chochos con la feria”, explicó la profesora de la escuela Adriana Flores.
A lo que agregó el profesor Juan Ángel Paccor: “Apostamos a la lectura, nuestros alumnos leen por trimestre un libro, además hacemos maratones de lecturas y picnic donde comemos algo y también leen y escriben”.
“Lo más importante es que esta feria apuesta a la literatura entrerriana y eso abre el abanico de autores que tienen los estudiantes”, destacó Paccor.
Juana de 12 años, estudiante de la Paraná High School, mostró gran entusiasmo por la feria y dijo: “Me gusta mucho leer y ver tantos libros expuestos me da mucha emoción”.
Escuela Del Centenario
La maestra de Primaria María de los Ángeles Zárate, y la bibliotecaria Celina Olmos concurrieron a la feria con 30 alumnos de 4º grado. Respecto de la actividad dijo a UNO: “Es acercarlos a la cultura, y más cuando es entrerriana”.
Y continuó: “Es motivador para los niños traerlos acá, ya que ellos ven de qué se trata y compran libros y se van contentos”.
En el mismo sentido, Olmos sugirió de que “tendría que haber sido más días la feria, como una semana, ya que cuatro días es muy poco”. Abril, de 9 años, estudiante del colegio Del Centenario afirmó que es la primera vez que asiste a una Feria del Libro. “Me gusta mucho este lugar, está recopado. Los libros de princesas son los más lindos”, comentó la niña mientras mostraba una bolsa con libros como La Bella Durmiente o Blanca Nieves. Al respecto, la bibliotecaria explicó que los niños eligen los clásicos y señaló que “estas actividades los ayudan a poder leer otros autores”.
Por último, Zárate, dijo que la tecnología amenaza a la lectura. “Los chicos leen poco, prefieren estar en la computadora con el Facebook. Por eso es fundamental que vengan a estos eventos para que vean lo lindo que es leer”.
Escuela Normal
Viviana Martínez, Adriana Livoni y Gloria Betancur, las tres maestras de 1º y 2º grado de la escuela Normal pasearon por la Feria del Libro con 33 chicos. Al respecto Martínez dijo: “Están emocionado y enloquecidos, nunca vieron tantos libros y además muy lindos”.
“Desde 1º grado incentivamos la escritura y la lectura. Apostamos a que los más chicos produzcan sus propios textos y que escriban en distintos formatos, como la noticia o la poesía”, explicó Martínez.
María Emilia, de 6 años, expresó su pasión por la lectura con un grito efusivo: “¡Qué lindo es leer. Me gusta mucho este lugar!”.
Libro de restitución de una identidad
La Agrupación Hijos, la Asociación de Familiares y Amigos de Desaparecidos de Entre Ríos, la Asociación de ex presos, presas y exiliados políticos de Entre Ríos “La Solapa”, la Secretaría de DD.HH., Salud y Educación de la Municipalidad de Paraná, la Subsecretaría de Derechos Humanos de Entre Ríos y el Registro Único de la Verdad presentaron el libro Reencuentro. Crónica de la restitución de una identidad, del periodista entrerriano Alfredo Hoffman.
En la carpa V Fray Mocho, Hoffman expuso el libro que relata cómo fue la investigación que permitió que Sabrina Gullino Valenzuela Negro, la nieta 96 restituida por Abuelas de Plaza de Mayo, conociera su identidad biológica.
Sabrina es hija de los militantes Raquel Negro y Edgar Tulio Valenzuela, desaparecidos durante la última dictadura cívico militar. Nació en 1978 en el Hospital Militar de Paraná junto a su hermano mellizo. Por su sustracción y la sustitución de su identidad, en 2011 fueron condenados los genocidas Walter Pagano, Juan Daniel Amelong, Jorge Alberto Fariña, Pascual Guerrieri y Juan Antonio Zaccaría. El libro es parte de la estrategia para la búsqueda del hermano mellizo de Sabrina, quien fue dado de alta del IPP –ubicado en España 312– el 27 de marzo de 1978. Desde entonces permanece desaparecido, vive con identidad falsa y los responsables de su apropiación siguen impunes.
La lectura como inclusión social
A los 3 años a Santino Guglieri le diagnosticaron un trastorno general del desarrollo (TGD). Con el apoyo de sus papás, Germán y María, fue superando distintos obstáculos y hoy concurre a una escuela común.
“Hoy evolucionó muchísimo, leer un libro le lleva un día y medio, ya se leyó toda la saga de Harry Potter, que son siete”, aseguró su papá. A su vez, indicó que “Santino habla de economía, de política. Tiene 8 años y es un bocho. Además es súper dulce”.
En la actualidad, cuando en general cuesta tanto lograr que los niños se interesen por la lectura, él le dedica alrededor de cuatro o cinco horas diarias a esta actividad y hasta incluso a su corta edad está escribiendo un libro, al que denominó El anillo del dragón y él mismo contó a UNO que se trata sobre de “una chica que es descendiente de Merlín, el mago de la mitología celta”.
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