Las mujeres que lo abrieron tienen que costear los gastos que demanda el mantenimiento diario
“Si venís, te quebrás al ver las necesidades”, define Adriana García, propietaria de una pieza, quien se decidió a emprender una gran obra de la nada. La acompañaron su sobrina Cintia y las vecinas Rita, Raquel y Cristina. Estas últimas se encontraban cocinando, sobre leña, arroz con hígado encebollado cuando recibieron al equipo de El Tribuno. Cinco kilos de hígado, 75 niños. Adriana vio la necesidad ineludible de abrir un comedor porque percibió que en La Lonja la mayoría de los hombres están desocupados y salen a buscar changas. Las madres, por su parte, trabajan todo el día y los niños quedan solos en casas precarias.
El ser “propietaria” de un comedor, al que llamó Jesús te ama, la llevó erigirse como un núcleo de atención de casos desesperados. “He visto a un niño discapacitado venir arrastrándose por un plato de comida”, dice y parpadea para espantar la emoción de la imagen.
Vulnerabilidad social
La visita del equipo de El Tribuno coincidió con la llegada de la operadora social Nadia Roldán, de la Fundación Anawin. Ella contó que en las recorridas que realiza por La Lonja toma contacto con familias que se encuentran en alta vulnerabilidad social.
“Estos vecinos hace poco tiempo que viven acá, y este barrio pertenece al municipio de San Lorenzo. Por eso cuando se dirigen a las oficinas de Salta Capital los derivan aquí, pero aquí tampoco les dan respuestas porque ya no tienen cupos para brindarles ayuda como la tarjeta social”, explica.
Adriana García, fundadora del comedor Jesús te ama, apela al corazón de quien pueda donarle mesones, tablones o cuatro puntales para armar una carpa y así brindarles algo de comodidad a los niños.
También le hacen falta vasos, platos y cubiertos en buen estado.
Para ayudar
Los lectores que quieran colaborar con el comedor “Jesús te ama” pueden comunicarse con Adriana García al (0387) 154875617 o concurrir a la manzana 142 C, lote 14 del barrio La Lonja.
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