El Colegio de Magistrados explicó las razones por la que solicita la desafectación como bien patrimonial. “No nos queda otra alternativa luego que el Municipio decidió que no la podía expropiar” indicaron.
El Colegio de Magistrados del Departamento Judicial de Mar del Plata infirmó por medio de un comunicado de prensa que está realizando el trámite pertinente ante las autoridades municipales para desafectar la sede de Brown esquina Olavarría, como bien patrimonial (aunque detenta la categoría “c”, que es la más baja sobre “afectaciones”). El trámite se inició hace cuatro años, siguiendo todos los pasos que indicó la administración Municipal, hasta que desde el Ejecutivo se decidió no expropiar la casa, dadas las dimensiones de la misma que no sirven para oficinas de ningún tipo, según dictamen de la Oficina de Catastro.
El Colegio de Magistrados informa que, por esfuerzos propios, el inmueble se encuentra en muy buenas condiciones de preservación patrimonial, por el trabajo de años, llevado adelante por las autoridades del Colegio que invirtieron importantes cifras de dinero para mantenerla en las buenas condiciones en que se encuentra.
También hacen saber a la comunidad Marplatense que no está en el ánimo de las autoridades demoler la casa, sino que dadas sus pequeñas dimensiones, hace varios años que dejó de ser el lugar adecuado para las actividades y servicios que se le deben brindar a los asociados, motivo por el cual se necesita tener una sede más grande que posibilite realizar las labores sociales, culturales, societarias y académicas que debe desempeñar el Colegio, las que hoy no pueden hacerse en el Chalet. Por tal motivo, las autoridades se ven obligadas a contratar y/o pedir prestados espacios de otros colegios de profesionales para poder concretarlas.
Es importante destacar que el ánimo de las autoridades del Colegio es que la casa siga siendo preservada, por lo que han decidido ofrecerla a la venta a un precio muy conveniente, por debajo del precio de mercado, para quien desee preservarla, demostrando así que están dispuesto en hacer un esfuerzo más a favor de la casa, que evidentemente no les es de utilidad. Al momento de ser adquirida por el Colegio, la pequeña vivienda cumplía con su rol, ya que había menos de 50 asociados, pero que en la actualidad se superan los 350, proyectando ampliar considerablemente ese número en el próximo año, a lo que se suma la cantidad de servicios que hoy se agregaron y que, lamentablemente, el inmueble no tiene las dimensiones que requieren.
La realidad más contundente sobre el tema se resume en las palabras dichas por el Presidente del Colegio de Magistrados, el Juez Néstor Conti: “La casa nos quedó chica, no es que queramos derribarla, ni producirle un daño, pero necesitamos venderla para hacer una nueva sede en otro lugar. Nuestros asociados se merecen un lugar de reunión, encuentro y desarrollo académico y profesional que hoy no le podemos dar. Hasta ahora la cuidamos mucho y gastamos mucho dinero en mantenerla, pero nos tenemos que ir de allí. No nos queda otra alternativa luego que el Municipio decidió que no la podía expropiar”.
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