Niegan que mano de obra extranjera afecte la actividad de los argentinos

En Mar del Plata se estima que hay más de diez ciudadanos provenientes de Bolivia y Paraguay. La dirección de Migraciones defendió la política de "puertas abiertas".
El titular de la delegación Mar del Plata de la Oficina de Migraciones, doctor Fernando Scarpatti, consideró que las expresiones con un alto grado de xenofobia que se han escuchado en los últimos días, a partir de la toma de un predio en Villa Soldati, son fruto de la "ignorancia y mala fe de algunos sectores que pretenden generar una corriente de odio y desencuentro".

"No hay que olvidar que nuestro país tradicionalmente recibió migraciones y nuestros abuelos vinieron en su mayoría de Europa. Y en este momento provienen de países americano con el mismo espíritu, el de trabajar, arraigarse, habrá también aquellos que vienen con mala fe", señaló.

En el caso puntual de lo que se observa en Mar del Plata, el doctor Scarpatti indicó que "las migraciones que tenemos, fundamentalmente, es la boliviana que ha establecido todo un cordón en la actividad de horticultura. "s una comunidad pacífica y trabajadora que exhibe una permanente vocación de arraigo, una conciencia y de pertenencia familiar muy positiva y nos da gusto ver el sacrificio y el esfuerzo que hacen y que de ningún modo afecta el trabajo de los argentinos, todo lo contrario, debe ser un ejemplo para ser imitado, y pongo un ejemplo que si no hubiera estos trabajadores bolivianos en las quintas no veríamos una planta de lechuga", graficó.

"También es significativa la presencia de la comunidad paraguaya que, mayoritariamente, se dedica a la actividad de la construcción", agregó.

El funcionario de la Dirección de Migraciones explicó que todas las migraciones vienen en la búsqueda de un horizonte mejor, "que por ahí su país de origen no encuentran por una serie de dificultades que impiden que puedan desarrollarse y en la Argentina han encontrado otro tipo de movilidad, aún cuando lamentablemente existen grandes bolsones de pobreza que cuesta transformarlo".

En referencia a si los ciudadanos bolivianos que llegan a Mar del Plata lo hacen con una garantía laboral, Scarpatti afirmó que su llegada es estacional, "aumenta con la época de producción agropecuaria de algún cultivo y luego van rotando a otras zonas donde hay algún tipo de laborío, no quedan a la deriva, vienen a trabajos puntuales y periodicamente realizamos inspecciones parta controlar ese tipo de trabajo y que no estén sometidos a ningún tipo de servidumbre".

Con respecto a los prejuicios que se esgrimen sobre la afectación que la mano de obra extranjera genera sobre la local, el titular de la Oficina de Migraciones dejó en claro que "no afecta de modo alguno a la actividad de los trabajadores argentinos, la proporción es ínfima, todo lo contrario de noticias sensacionalistas. Hay que tener en cuenta que no supera el 3 por ciento de trabajadores extranjeros en la Argentina y en el caso de Mar del Plata, la mayoría de las industrias como la pesquera o la turística está dominada por mano de obra argentina, así que la presencia de personas de países hermanos no afecta para nada".

Consultado sobre la cantidad de ciudadanos provenientes de Bolivia y Paraguay que se han radicado en la ciudad y sus alrededores, el doctor Scarpatti respondió que "se estima que viven unos ocho mil bolivianos y tres mil paraguayos, aunque esperamos los resultados del censo"

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