El bloque de senadores oficialistas teme que las explicaciones del ministro dañen al gobierno de Francisco Pérez. La cartera está cuestionada por la muerte de un bebé y las irregularidades en el área de Matriculaciones.
Lo que jaquea a Díaz Russo son dos hechos que golpean a su gestión: por un lado el caso de la embarazada lavallina que perdió su bebé y el caso de corrupción descubierto en Matriculaciones y Certificaciones, que fuera ventilado ampliamente por Radio Mitre Mendoza (FM 100.3) desde el lunes de la semana pasada.
El caso de corrupción logró su clímax el viernes pasado, cuando la fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos se apersonó en la dependencia denunciada. Por la pesquisa iniciada hay un contratado que perdió su trabajo y tres empleados de planta que han sido reasignados hasta que la investigación dé certezas acerca de la actuación que han tenido.
La cuestión es que esa dependencia no es una más. Es el Estado el que matricula a los profesionales de la salud, es el Estado el que habilita a un profesional a trabajar en el sector.
Lo que se ha ventilado es que los profesionales pagaban un sobreprecio para obtener ese "permiso" de trabajo más rápidamente, hasta mil pesos en algunos casos.
La pregunta es si sólo sucedió eso o si cabe sospechar que tal vez haya habido pagos para obtener matrículas truchas. Al menos es lo que dice Camerucci.
El otro caso es de una embarazada oriunda de la zona de Laguna del Rosario. Llegó al hospital Sícoli, de la Villa Tulumaya y de ahí la derivaron al Lagomaggiore.
En algún momento de ese viaje el bebé habría dejado de tener signos vitales. De acuerdo con la información que esgrime el senador Camerucci la mujer fue trasladada en ambulancia sin el acompañamiento de un médico.
Para colmo, según la información que circula en los medios de comunicación, en el trayecto debió cambiar de vehículo en dos oportunidades.
Díaz Russo ha explicado en cuanto medio se le ha cruzado que la paciente tuvo un desprendimiento de placenta y que estaba siendo controlada periódicamente, por lo que deslindaba cualquier responsabilidad del sistema de salud en la pérdida del bebé, hecho que sugirió muy sutilmente que se debe a la lejanía en la que residía la paciente.
Cabe recordar que hubo un caso similar también en Lavalle, durante el gobierno de Celso Jaque, cuando el ministro era Juan Carlos Behler. La diferencia es que la paciente era de Costa de Araujo y tuvo a su bebé muerto en la ambulancia. Viajaba al Lagomaggiore sin médico.
En 2010, Behler y Camerucci se cruzaron duramente en la Legislatura. Ya es un clásico que el senador radical le apunte a las gestiones de salud del justicialismo. Y ese antecedente es el gran motivo por el que el oficialismo no quiere volver a darle a Camerucci un escenario para que fustigue al ministro de Pérez.
"No, interpelación no. Pero le vamos a pedir al radicalismo que nos dé 48 horas, hasta que llegue el gobernador Francisco Pérez, para consultarle si autoriza a Díaz Russo a concurrir a la Legislatura. El ministro es un colaborador del Gobernador y corresponde que sea el mandatario que decida", dice el presidente del bloque de senadores del PJ, Ignacio Ortigala.
Camerucci dice que no tiene problemas en dar tiempo, pero rechaza la idea de un encuentro secreto entre legisladores y funcionarios. Quiere que haya prensa y que Díaz Russo esté con sus asesores y sus papeles respondiendo cada una de las preguntas que haya.
Ortigala dice que no quieren que "los legisladores de la oposición se levanten y vayan a hacer declaraciones mientras el ministro responde. Es respeto al funcionario".
Evidentemente Ortigala y el PJ han moderado el discurso. Ya no dicen lo que decían hace algunos días, sobre que la intención de la interpelación es electoral. Camerucci sigue diciendo que sus motivaciones no son electorales, que es su interés desde siempre.



Comentá la nota