Newell's: Aflojó su marcha, empató sin goles con Boca y quedó a tres unidades del líder

Newell's: Aflojó su marcha, empató sin goles con Boca y quedó a tres unidades del líder
Hasta antes del partido frente a Quilmes nadie imaginaba este presente. Porque Newell's era el candidato excluyente a ganar el campeonato. No había engaño en esa percepción. Pero el fútbol...
Hasta antes del partido frente a Quilmes nadie imaginaba este presente. Porque Newell's era el candidato excluyente a ganar el campeonato. No había engaño en esa percepción. Pero el fútbol tiene mucho de caprichoso. Y este equipo de Martino pasó de estar a punto de escribir su nombre en la gloria a hacer mala letra contra Boca. Y todo ocurrió en un santiamén. Porque Newell's, como ante Godoy Cruz y Quilmes, se ofreció permeable cuando las circunstancias lo obligaban a dar con la talla. Es que el carácter de un equipo con reales pretensiones de quedar en la historia se advierte cuando sabe convivir con naturalidad en situaciones límite. Y anoche Newell's volvió a hacer beneficencia en una instancia del torneo que no admite este tipo de licencias más allá de que sigue invicto. Pero quedó a tres puntos de Vélez y lo alcanzó Lanús en la carrera por el título. Se dejó estar y ahora está pagando las consecuencias cuando al torneo aún le quedan cuatro fechas, aunque el peor escenario es que los rojinegros ya no dependen de sí mismos.

Para que Newell's atravesara por esta instancia mucho tuvo que ver que Boca le complicara la existencia. Es que al equipo de Martino le costó radiografiar el partido que debía jugar. No lo entendió porque la sensación que entregaba era que quedaba a mitad de camino de todo. No le daba profundidad al traslado y la tenencia de la pelota no era el tesoro más preciado. Todo un síntoma de que algo no funcionaba bien.

Boca advirtió enseguida la incomodidad de Newell's. Por eso buscó zarandearlo por afuera y en ese intento abrió huecos por los costados de Vangioni y Cáceres. Una mandada de Franco Sosa terminó en una buena respuesta de Guzmán y una corrida de Clemente Rodríguez desembocó en la gran atajada del uno leproso ante un remate de Paredes.

Era evidente que la noche le tenía escondidas algunas trampas a Newell's. No sólo porque al equipo se lo notó muy dócil para entregarse a las complicaciones que le proponía el trámite, sino porque debió encarnar el rol de dominado al que no está acostumbrado. Y en esto tuvo que ver, entre otras cosas, la imprecisión de Bernardi para iniciar alguna jugada. Pérez también se metió en el entrevero que le proponían Erbes y Erviti. Maxi tampoco progresó por su sector ni tendió complicidades con Scocco y Sperduti.

Los planes de Newell’s necesitaban escribirse con otras intenciones en el segundo tiempo. El equipo estaba obligado a dejar su actitud pasiva para mostrar verdaderas aspiraciones de seguir soplándole la nuca a Vélez en la punta del torneo y también para encauzar una reacción luego de los empates frente a Godoy Cruz y Quilmes.

Martino comprendió lo mismo y buscó darle algo más de presencia ofensiva con los ingresos de Muñoz, Urruti y Figueroa por Sperduti, Scocco y la Fiera. A paso de hormiga, el equipo empezó a mostrar otra cara. Pero a la luz del resultado no alcanzó. Y eso que sobre la hora Urruti casi silencia a la Bombonera con un remate que Sosa salvó en la línea.

Este empate sin goles debe procesarse como un paso atrás camuflado si se mira la victoria de Vélez. No satisface en absoluto las expectativas de un equipo que venía con ritmo ganador y ahora luce frenado.

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