Neuquén no tiene tierra para lotear

Ya no existen los loteos privados y abiertos. Los pocos terrenos que hay son para barrios cerrados. Valentina es la zona más preciada.
La clase media en la capital no puede acceder a un terreno, por eso muchos eligen comprar en Plottier o Centenario.

Neuquén > El éxodo de capitalinos a las ciudades cercanas como Plottier y Centenario tiene una explicación en la tierra y en el mercado. Las familias jóvenes se van a de la ciudad en búsqueda de un lote económico para construir su vivienda, algo que en la capital no existe.

No sólo se trata de que la oferta es amplia en esas ciudades cercanas, sino que en Neuquén no hay loteos abiertos y privados. El acceso a un terreno es casi imposible para una familia de clase media.

La razón: el último loteo privado y abierto que se autorizó en la ciudad fue en 2004 mediante la ordenanza Nº 10010, del Paseo de la Costa, con terrenos de mil metros cuadrados como mínimo.

"Neuquén no tiene loteos de 400-500 metros cuadrados", dijo a La Mañana de Neuquén el presidente del Colegio de Martilleros de la provincia y empresario inmobiliario, Guillermo Reybet. Las únicas excepciones son la Urbanización Bosch en Valentina Sur y El Trébol en el barrio Hipódromo.

"Las chacras se destinan a barrios cerrados. La única tierra que queda en la ciudad de Neuquén es la productiva. Lo que falta es una dirección hacia los lotes más chicos", agregó.

Según explicó, un lote en un barrio cerrado de 800 metros cuadrados se vende a 60 mil dólares, 75 dólares el metro. "Si ese lote sería abierto y más chico, de 300 metros cuadrados, manteniendo el valor del metro cuadrado, estaríamos hablando de un terreno del orden de los 22 mil dólares, lo que sería más accesible, ampliaría el mercado y su oferta", explicó el empresario.

El presidente del Colegio de Arquitectos, Eduardo Matkovich, señaló que la tierra es un bien escaso y caro. "No hay tantos lotes urbanos tradicionales y los que existen son muy caros".

El arquitecto remarcó que no sólo deben direccionarse con políticas públicas los loteos privados sino que también deben complementarse con sociales. "Pocas tierras municipales o provinciales están destinadas a loteos sociales. Este es un trabajo que ambos estados no estuvieron haciendo. Sumado a la falta de crédito, la presión por la alta demanda de este tipo de lotes es muy grande y el precio aumenta", analizó.

Desde la Municipalidad, el secretario de Desarrollo Local, Carlos Chaneton, compartió el diagnóstico: "No hay tierra en la ciudad para gente joven con chicos", dijo.

"Hoy los loteos valen 60 mil dólares que no puede comprarlos las parejas de clase media, entonces no les queda otra que irse a Plottier", añadió Chaneton, quien aseguró que dos empleados de sueldo promedio no pueden pagarse un alquiler de una casa de tres dormitorios, "entonces ahí vemos situaciones como la toma de tierras".

Valentina se cotiza

La zona más cotizada por el mercado inmobiliario es la única porción de la ciudad que aún no está loteada y poblada: las tierras productivas y privadas que van desde el Batallón de Ingenieros de Montaña Nº 6 a los barrios de Valentina Sur y Norte, desde la Ruta Nacional Nº 22 al río Limay.

Esta zona está catalogada en el Plan Urbano Ambiental (PUA) de la ciudad como zona productiva y está prohibido su fraccionamiento. Sin embargo, el Concejo Deliberante autorizó la realización de barrios cerrados de alto perfil.

La discusión está dada por los chacareros que quieren proteger el carácter productivo de la zona y los que quieren subdividir sus hectáreas y venderlas a privados como un barrio abierto.

En el Concejo, algunos ediles están en contra de la iniciativa porque la zona ya sufre problemas de colapso en sus napas y sobrepoblarlo sería perjudicial para quienes ya viven ahí. Otros mantienen que con inversión en la infraestructura y la actualización del PUA se puede lotear.

Desde el Municipio, Chaneton explicó el proyecto que presentaron hace un año donde proponen la realización de más barrios cerrados pero que, en una franja, se realicen barrios abiertos residenciales con lotes de hasta 300 metros cuadrados.

"Nos encontramos con unos pocos chacareros en contra, la gran mayoría está a favor", dijo el funcionario de Desarrollo Local, y añadió que aquellos que se oponen "persiguen una utopía de que haya producción en la zona", cuando ya está poblada alrededor.

Para María Angélica Carnaghi, concejal del MPN, las opiniones son encontradas en todos los sectores involucrados en la discusión pero que no deben tomarse resoluciones apresuradas.

"El municipio plantea en un proyecto hacer 12 mil lotes en la zona pero dice que no puede hacer los servicios. Cuando le consultamos al EPAS, dijeron que no se puede sobrepoblar la zona porque la napa colapsaría y se inundaría, por la cercanía al río Limay. Sin embargo, la densidad poblacional de un barrio cerrado es mucho menor y el impacto ambiental sería mínimo, por eso sí se habilitaron barrios de este tipo en esa zona", justificó.

Añadió que nadie les aseguró que si se lotea esa zona los precios de venta puedan ser accesibles sólo por el tamaño del lote. "Son emprendimientos privados, no creo que ingresen al mercado con valores subsidiados. Hay una necesidad de las inmobiliarias de poner en venta esa zona de Neuquén pero el impacto ambiental será muy elevado para los vecinos", dijo Carnaghi.

Desde el UNE, la concejal Alejandra Barragán señaló que no acompañarán las iniciativas para lotear las zonas productivas. "Mientras no haya una resolución del municipio de modificar el PUA no tocaremos terrenos en producción", dijo.

La Meseta es la única opción

Allí se concentran las iniciativas públicas para paliar el déficit habitacional de la ciudad.

Neuquén > Los únicos emprendimientos públicos para resolver el problema habitacional de la ciudad se encuentran en la Meseta. La primera etapa de Batilana ya está finalizando y la segunda en pleno desarrollo. Las próximas están en producción en el Concejo Deliberante junto al Colegio de Arquitectos, al Caecip y a las cooperativas involucradas.

"Esto significaría 3.500 soluciones habitacionales con servicios y que ya están trabajando en la tercera, cuarta y quinta etapa, donde habrá 500 lotes de 500 metros cuadrados en 90 hectáreas sobre la meseta", explicó la concejal del MPN María Angélica Carnaghi.

El presidente del Colegio de Arquitectos, Eduardo Matkovich, resaltó la necesidad de políticas públicas en post del acceso a la vivienda por parte de todos los sectores de la sociedad.

"El sector privado sólo puede dar respuesta a la necesidad de las clases medias que pueden pagarlo, pero es el Estado quien debería garantizar el acceso de loteos sociales, pagados, en un rol de regulador, para las clases bajas. Ambos sectores -el privado y público- deben complementarse", dijo.

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