Neuquén, beneficiada en la película de la coparticipación de impuestos

Desde 1988 la provincia se cuenta entre los pocos subestados que mejoraron el porcentaje de recursos recibidos del Tesoro Nacional. Pasó de 1,73 puntos en 1988 a 1,83 en 2009.
El reparto entre provincias no sigue parámetros objetivos, sino que es el resultado de una ley de 1988 que cristalizó relaciones de fuerzas de los tres años previos.

Neuquén > Las consultoras de todas las tendencias parecen haber redescubierto el federalismo. Con las restricciones de la crisis internacional y los cambios políticos, las provincias aumentaron sus reclamos y aparecieron los exégetas de los números.

La película

Las cifras se cruzan, se comparan, pero los porqués son escasos. Por lo general, las consultoras más cercanas a la experiencia de los ’90 se olvidan de detalles como el desfinanciamiento que sufrió el Estado nacional con la rebaja de las contribuciones patronales o la privatización del sistema previsional en 1994, decisiones que obligaron a Nación, no sólo a endeudarse, sino a retener el 15 por ciento de la masa coparticipable. También olvidan las transferencias a las provincias de los servicios educativos y de salud, lo que derivó en la creación de fondos específicos para su financiamiento y complejizó aun más la distribución. A ello se sumó, ya en la presente década, que los nuevos tributos creados sólo fueron de coparticipación parcial. En líneas generales el resultado, que sólo se entiende mirando la película y no la foto, es que la masa de recursos coparticipables sobre el total de la recaudación fue disminuyendo en las últimas décadas (neto de la seguridad social). En contrapartida, las provincias también transfirieron a Nación cajas provisionales provinciales y parte de sus endeudamientos.

El resultado fue que la Coparticipación Federal de Impuestos (CFI) pasó del 50,6 por ciento de los recursos tributarios nacionales (netos de seguridad social) a sólo el 34 por ciento. En 2009, del total de los recursos de la CFI, el 46 por ciento provino del IVA, el 23 de Ganancias, el 21 de "leyes especiales" (como combustibles, Fonavi, fondo educativo, régimen de energía eléctrica, etc.). Lo que aportó el impuesto al cheque representó sólo el 4 por ciento. El 6 por ciento restante fueron "otros impuestos".

Más presión tributaria

La caída relativa del 50,6 al 34 por ciento opaca el dato del crecimiento absoluto de estos recursos, que devaluación, crecimiento e inflación mediante pasaron de 13.306 millones de pesos en 2001 a 75.000 millones en 2009. En el mismo período, los recursos tributarios totales pasaron de 44.600 a 300.000 millones. La presión tributaria aumentó de un promedio del 15,1 por ciento del PIB en el período 1991-98 al 27,2 por ciento en 2009. Este dato no fue calculado por una cámara empresaria, sino en un informe difundido esta semana por CIFRA, el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina, vinculado a la CTA, a FLACSO y a la Universidad Nacional de General Sarmiento, entre otras organizaciones.

Pero otra vez, la foto es incompleta. Las provincias no sólo reciben coparticipación, sino transferencias para gastos corrientes e inversiones de capital. Entre 2001 y 2009 estas transferencias crecieron a una tasa anual acumulativa del 33,3 por ciento. En 2009 fueron de 26.425 millones, monto que sumado a la CFI alcanzó 101.529 millones.

Neuquén

De acuerdo con los datos recopilados por CIFRA, en la distribución entre las provincias de la CFI (distribución secundaria) Neuquén se llevaba 1,66 puntos porcentuales en 1973, 1,73 en 1988 y 1,83 en 2009, año en que recibió por este rubro 2.551 pesos por habitante (contra 969 de Buenos Aires, 3.028 de Río Negro y 8.361 de Tierra del Fuego). Para el período 1988-2009, Neuquén se cuenta entre las provincias que presentaron la mayor mejoría de posición relativa, sólo superada por Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut, Misiones, Corrientes y Salta. Las que mostraron una evolución negativa en el período fueron las "ricas" como Buenos Aires y Córdoba, pero también otras de menos desarrollo relativo como Catamarca, San Juan y Formosa.

Mirando al futuro vale recordar que la Ley de Coparticipación de 1988 (23.548) no siguió ningún criterio de reparto objetivo, sino que se basó en el poder de negociación de las provincias en los tres años anteriores.

Comentá la nota