No es la primera vez que pasa. Pero este fin de semana fue singularmente notable. Inspectores municipales (acompañados por policías) quisieron poner una infracción a una despensa que vendía bebidas alcohólicas sin autorización. Tuvieron que huir bajo una lluvia de piedras.
Elliot Ness, o Martín Farizano en su versión neuquina: hay problemas para ejercer la autoridad