La decisión provocó la ira de los funcionarios ultraconservadores: al llegar a la reunión semanal de trabajo en Jerusalén se encontraron con fuentes de granola, yogur descremado y agua sin gas en lugar de los habituales pasteles, croissants y borekas.
Según el diario, al menos tres de ellos "formaron de inmediato una coalición opositora para exigir que devuelvan las borekas si quieren evitar una crisis de gobierno". Hauser se defendió al explicar que "los ministros necesitaban un menú saludable con menos harinas y grasas". Pero ante las críticas de sus colegas ofreció al Yediot un argumento con peso político. "A diferencia de los gobiernos anteriores, el plan es que este gobierno complete su mandato de cuatro años. Sólo estoy tratando de asegurarme de que todos sus integrantes lleguen a la meta final en forma".
Su único aliado fue el ministro de Agricultura, que quedó encantado con el cambio de menú porque reconoce "el valor del agro en Israel". Según el Yediot Ahronot, otros miembros del gabinete, preocupados por terminar sus funciones en 2013 con "aspecto hambriento", lucían menos contentos. Muchos explicaron que será difícil atravesar las cinco horas que suelen durar las reuniones de gabinete sin la posibilidad de "comer algo dulce que nos dé energía y nos mantenga despiertos". Al ver la granola servida en la mesa, uno de ellos preguntó desde cuándo los ministros se alimentaban con comida para pájaros.
No es la primera vez que un jefe de gabinete israelí intenta cambiar sin éxito el menú de los ministros. El titular de Deportes, Limor Livnat, admitió que la nueva alimentación es más nutritiva, pero pidió que el gobierno siga ofreciendo un menú adecuado a aquellos funcionarios que prefieren el catering habitual. Según el diario, a pesar de las quejas y el malhumor, al término de la reunión de gabinete los ministros habían hecho desaparecer toda la comida.
Irán detiene a extranjeros por hacerle "la guerra psicológica"
Por primera vez, Irán confirmó oficialmente la detención de extranjeros en los disturbios sangrientos de diciembre pasado. En declaraciones a la televisión estatal, el ministro de Seguridad e Inteligencia, Heyder Moslehi, habló de "varios extranjeros" sin especificar cifra ni nacionalidad.
Señaló que los detenidos tenían la intención "de hacer propaganda y guerra psicológica contra el Estado". El jefe del servicio de inteligencia no indicó cómo ingresaron al país pero comentó que se les incautaron cámaras y equipos. Hasta la fecha sólo se había informado de la detención del sirio Reza al-Bacha, de 27 años, que trabaja para Dubai Media Incorporated y fue arrestado cuando trataba de cubrir las protestas. El gobierno quiere montar una contraofensiva. En la foto, un manifestante progubernamental muestra imágenes de opositores con el texto "Muerte a los hipócritas".

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