"Recibimos con satisfacción la participación de Dan Meridor en la Cumbre sobre seguridad nuclear". Con ese diplomático modo reaccionó ayer la Casa Blanca ante otro tema de discordia con el premier israelí Benjamin Netanyahu, que anuló su anunciada participación en esa conferencia. Meridor es su ministro de temas estratégicos.
"En los últimos días hemos tenido información de que hay algunos interesados en aprovechar la cumbre para atacar a Israel y por eso el primer ministro ha decidido no participar", señaló un portavoz gubernamental.
El diario Yediot Aharonot, dijo que el cambio de planes fue decidido tras tomar conocimiento de que varios países, entre ellos Turquía, Egipto y Jordania, propondrían en la cumbre de Washington la necesidad de exigir la inclusión de Israel en el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP).
Esta exigencia, elevada en un momento de tensión entre Washington y Jerusalén, y en una coyuntura en la que los Estados Unidos visualizan como de vital importancia la conformación de una coalición internacional contra la bomba atómica iraní, podría costarle a Israel una embarazosa situación por su política de "ambigüedad" nuclear.
Esta estrategia, delineada en gran parte por el ahora presidente el laborista Shimon Peres, implica no negar y no confirmar la capacidad nuclear militar israelí. en el plano militar. Y fue resguardada durante décadas y defendida con el compromiso expreso de que "Israel no será la primera en introducir armas atómicas en el Medio Oriente".
Este compromiso justificó -ante los ojos de los gobiernos israelíes y la vista gorda de los Estados Unidos- el rechazo a la incorporación de Israel al Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), dependiente de la Organización de las Naciones Unidas
Los allegados a Netanyahu intentaron justificar la falta: "Deseábamos mucho participar. Nosotros estamos a favor de los principios de la cumbre, que es la seguridad en torno a instalaciones nucleares y evitar que materiales nucleares caigan en manos de terroristas, pero tememos que la cumbre se convierta en escenario para ataques contra Israel".
No se dio explicación alguna a la decisión de enviar sí al ministro Meridor que no estaba en la lista original. Pero su personalidad, su entereza personal y su profundidad de análisis le hacen un huésped deseado en Washington.
Junto con Meridor participarán por Israel el director de la Agencia Israelí para la Energía Atómica, Shaul Horev, y el asesor de Seguridad Nacional de Netanyahu, Uzi Arad. Un portavoz de la Casa Blanca saludó la participación de la delegación israelí en la reunión y agregó para alejar toda suspicacia: "Israel es un aliado cercano y esperamos continuar trabajando estrechamente en asuntos relacionados con la seguridad nuclear"

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