El accidente se produjo el viernes sobre las 13 en la ruta 251, a la altura de Río Colorado. La familia Cleland-Monasterolo volvía a Comodoro Rivadavia cuando su Chevrolet Captiva fue chocada por un VW Bora cuyo conductor habría intentado sobrepasar a otros vehículos.
La familia Cleland-Monasterolo regresaba hacia esta ciudad de sus vacaciones cuando un Volkswagen Bora impactó de frente con la Chevrolet Captiva que manejaba George Cleland, de 52 años, quien viajaba acompañado de su esposa, Mariela Monasterolo, y de sus tres hijas: las mellizas Estefanía y Caterina, de 13 años y la niña fallecida, Natasha, de 9.
La camioneta patente LQU 996 llevaba a la tira un carrito con equipaje mientras que en sentido contrario Horacio Domingo Cabodevilla, de 68 años, se desplazaba a bordo del VW Bora, dominio GOM 402, quien se dirigía hacia Necochea, ciudad de la que es oriundo.
CHOQUE Y VUELCO
A pesar de que todavía no se conocen los resultados de las pericias efectuadas por la policía de Río Negro, según publica el diario Río Negro en su edición en internet, testigos indicaron que Cabodevilla habría ido sobrepasando vehículos en plena recta, cuando de repente se encontró con la Chevrolet Captiva que avanzaba en sentido contrario.
Al observar que el Bora se le venía encima, Cleland habría intentado evitar el impacto frontal, desviándose hacia la banquina en la dirección en que viajaba. A pesar de los esfuerzos, igualmente el automóvil terminó chocando contra el carrito cargado de elementos familiares.
De esa manera, el impacto sobre el carro que remolcaba provocó un movimiento de tijera y la Chevrolet dio varios tumbos, tras lo cual quedó apoyada sobre uno de sus laterales totalmente destruida, a unos 60 metros del lugar del choque.
De acuerdo a la información recabada por el diario Río Negro, mientras la camioneta daba vueltas habría despedido del habitáculo a la pequeña Natasha y a un perrito que las niñas tenían como mascota, causándoles la muerte instantánea.
HERIDOS DE GRAVEDAD
Dos dotaciones de bomberos con una decena de hombres trabajaron más de dos horas con todo tipo de herramientas para extraer al conductor del VW Bora, quien había quedado con sus piernas atrapadas entre los hierros retorcidos del motor del auto.
Mientras, la familia Cleland-Monasterolo fue trasladada al Hospital de Río Colorado donde permanecieron hasta la tarde de ayer, cuando se le dio el alta al matrimonio y a una de sus hijas, indicaron fuentes sanitarias a Diario Patagónico.
La otra melliza fue trasladada a Comodoro Rivadavia en ambulancia debido a que fue sometida a una intervención por una herida cortante en uno de los pies.
Desde el Hospital de Río Colorado también se informó a Diario Patagónico que Cabodevilla fue trasladado de urgencia el mismo viernes a un hospital de mayor complejidad, dado que su pronóstico era complicado.
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