El ex diputado nacional por la UCR, asumirá la semana que viene. La obra social de los adultos mayores atraviesa un proceso de cambio de autoridades y de política prestacional que tiene en vilo a los afiliados
La delegación del PAMI en Tucumán tiene un nuevo titular. Se trata de Alfredo Neme Scheij, cardiólogo, ex presidente de la UCR y ex diputado nacional. Cuando asuma la semana que viene quedará a cargo de una obra social que para muchos abuelos es como un laberinto en el que a cada paso la burocracia entorpece las salidas. Reemplazará a Isaías Ledesma, quien renunció por cuestiones personales.
La pregunta clave es: ¿cómo se mejora el servicio que presta el PAMI? “Acortando el tiempo de provisión -es una preocupación que le planteé al PAMI central- porque debemos buscar los mecanismos para acelerar la provisión de prótesis. Este es uno de los flancos más débiles. Pero también tratar de acercar la capacidad de resolución adonde están los problemas. A veces surgen en Banda del Río Salí, sin embargo la resolución la toman en Buenos Aires”, respondió Neme Scheij.
El nuevo funcionario, ligado al titular del Plan Belgrano, José Cano, consideró que el gran desafío es lograr que las decisiones no pasen sólo por Buenos Aires. “Se centralizó mucho la toma de decisiones y hay que fortalecer los centros de referencia regional”, reflexionó. Eso permitiría acortar los tiempos, una de las quejas recurrentes de los afiliados. En Tucumán el padrón atraviesa un proceso de saneamiento -explicó- así que la cifra exacta de afiliados no se conoce. Está entre los 155.000 y los 165.000 beneficiarios.
Anticipó que la semana próxima se reunirá con las autoridades nacionales del PAMI y del Ministerio de Salud apara conocer cuáles son los ordenamientos políticos de salud pública que se van a llevar adelante en el organismo que le tocará conducir. La coyuntura no es fácil, ya que hay algunos sanatorios que han comenzado a restringir las prestaciones a los afiliados luego de conocer la nueva política adoptada por Sergio Cassinotti, quien asumió hace un mes en reemplazo de Carlos Regazzoni.
El cambio consistió en que desde este mes los jubilados estarán obligados a ir a una clínica y el PAMI pagará un precio fijo por cada uno de ellos, según informó Infobae. Antes podían atenderse en cualquier centro y el PAMI actuaba como una prepaga que cubría sus gastos.
Según el radical tucumano, habrá que lograr un “ordenamiento del sistema prestacional, buscando entendimiento entre el ente de financiamiento (PAMI) y los prestadores para definir en armonía un modelo prestacional”, que permita asociarse en la búsqueda de la calidad de atención y cobertura.



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