Nelson Gibelli:“A los argentinos nos cuesta planificar, pero sin orden y prolijidad las cosas no crecen”

Nelson Gibelli:“A los argentinos nos cuesta planificar, pero sin orden y prolijidad las cosas no crecen”
La reflexión fue de uno de los capacitadores del curso “Por mi cuenta”, que organizó el Inta y la Dirección de Acción Social. El ingeniero agrónomo Nelson Gibelli analizó por qué se producen tantos fracasos entre los microemprendedores
El ingeniero Nelson Gibelli capacitando a los microemprendedores suarenses que asistieron para gestionar mejor sus negocios.

Durante esta semana se llevó a cabo un curso para emprendedores denominado ‘Por mi cuenta’, organizado por el Inta Coronel Suárez y la Dirección de Acción Social municipal, abierto y gratuito para todo el público. Uno de los capacitadores fue el ingeniero agrónomo Nelson Gibelli, quien junto con el psicólogo Orlando Gutiérrez, hace mucho tiempo que vienen realizando este tipo de cursos para micro-emprendedores.

La intención fue la de contribuir al desarrollo local capacitando a potenciales emprendedores para que puedan ser generadores de su propia fuente de ingresos. Se intentó desarrollar o mejorar las habilidades y aptitudes como emprendedores de los participantes mediante la provisión de sencillas herramientas de gestión para manejar adecuadamente su negocio.

Luego de la entrega de los diplomas a la veintena de microemprendedores que participaron de la capacitación el ingeniero Gibelli analizó lo sucedido durante el curso y reflexionó sobre el éxito y el fracaso de los pequeños emprendimientos.

- Los microemprendimientos tuvieron un gran auge luego de la crisis de 2001 y fueron un sostén para muchos que quedaron fuera del sistema, sin embargo la mayoría no prosperó, quizás por falta de capacitación

- Es real que luego de la crisis de 2001 muchos encontraron en los microemprendimientos una posibilidad de trabajar, pero no debemos olvidar que hubo muchos fracasos. Como la tasa de fracaso entre los microemprendedores es muy alta, en un momento, desde INTA Bordenave, decidimos hacer algo para que esto no suceda tanto y entonces diseñamos este curso de microemprendedores que se llama ‘Por mi cuenta’ para contribuir con la gente que quiere ayudarse con algún emprendimiento, brindándoles herramientas y no sólo de gestión sino sobre las cuestiones que debe mantener un emprendedor como persona que está en un proceso de cambio para no sólo iniciar la idea sino que vea como puede hacer para no fracasar en el intento

- Cuando los obreros despedidos cobraron la indemnización por el despido muchos compraron un remise o pusieron un kiosco, pero se terminaron ‘comiendo’ el capital por no tener experiencia sobre cómo manejar un negocio de ese tipo

- Esa es la idea, contribuir con un pequeño granito de arena para que esos fracasos no sucedan. Para eso se deben tener en cuenta aspectos importantes que no sólo tienen que ver con llevar bien los números sino también estudiar a quién le vamos a vender, con qué cuestiones debo tener cuidado, que exigencias tendrá la Municipalidad, con qué me puedo tropezar y sobre todo saber que para andar bien tengo que perseverar, porque como todo cambio en la vida si no pongo un gran esfuerzo para que el cambio se produzca, la tendencia será volver al fracaso anterior

- Recién usted les indicaba a los asistentes que la energía puesta en el proyecto debe ser mayor al costo, una clave para que el emprendimiento pueda comenzar a funcionar

- Sí, es así, pero después de esa energía necesaria hay que agregarle insumos, hacer análisis, saber los costos, ser prolijitos, pero la energía y la fuerza que se ponga para producir el cambio e incentivar la motivación es muy importante

- ¿Qué clase de emprendedores encontró en el grupo que asistió a la capacitación?

- Un hermoso grupo de personas, con muy buena onda, que aceptaron nuestro método de muy buena gana, ya que como tenemos que estar encerrados durante dos días y medio queremos hacerlo ameno y si la gente no se engancha no se puede. Y no sólo se engancharon desde el humor y la buena onda, sino desde la participación y la experiencia, pusieron muchas ganas para aprender y especialmente con mucha humildad, que es lo que se necesita para aprender.

- Había un espectro muy heterogéneo de participantes

- Sí, es así, aunque hay un grupo que está participando con el municipio y el INTA de una feria común de emprendedores, pero igualmente la diversidad de emprendimientos es muy alta, algo que no perjudica para nada en esta capacitación ya que nosotros enfocamos aspectos del emprendedor y herramientas para la gestión del emprendimiento, sea cual fuera.

- ¿Cree que los participantes salieron con capacidades para aplicar inmediatamente lo que ustedes le brindaron?

- La posibilidad de que eso suceda es altísima ya que hubo una enorme predisposición y ganas de aprender, además hubo voluntad de preguntar y sacarse las dudas. Después es un proceso muy personal, donde dependerá de la voluntad de cada uno

- Los argentinos, en muchos casos, estamos acostumbrados a ‘atar todo con alambre’, nos cuesta planificar y hacer toda la tarea previa a un emprendimiento, por eso estos cursos son muy importantes

- Esa es una de las cuestiones por las que hay tantos fracasos, nos cuesta planificar y organizar, pero tenemos que convencernos que si no tenemos un mínimo de orden y prolijidad las cosas no crecen.

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