Una cuestión parece ser consecuencia de otra: cuando se recrudecen los casos de inseguridad, como está ocurriendo por estos días en Necochea, crece el interés por parte de algunos vecinos de adquirir un arma de fuego para defenderse ante un hipotético ataque.
Asimismo, se dejó constancia que se mantiene en nuestra ciudad un mercado ilegal de ventas de armas de fuego, aunque queda claro que las mismas no son registradas a nombre del comprador, y sus precios son a veces equivalentes a la mitad o menos de una unidad que se adquiere “por derecha”.
“Existen desde hace algunas semanas muchas consultas, que incluso se han incrementado, pero la cantidad de ventas es inferior”, se indicó desde un comercio local, y se deslizó que “muchas veces vienen a interiorizarse de los precios y al considerarlos altos, o las adquieren en otro lado y desisten de hacerlo”.
Las que más buscadas
Conocedores del mercado local, dieron cuenta que las que se están vendiendo son las armas de más bajo valor, es decir que no las van a adquirir ni coleccionistas o tiradores deportivos. Tampoco compran carabinas para utilizarlas para la caza; sino que lo hacen personas que las quieren tener para defenderse ante posibles ataques.
En cuanto a las unidades que más se comercializan hoy en nuestra ciudad, se encuentran las pistolas y revólveres calibre 9 y 22 milímetros, cuyos valores oscilan los $3.000, a lo que se suma unos $1.000 más para los gastos de papelería que exige la anotación en el Registro Nacional de Armas (Renar).
El arma adquirida no se entrega hasta tanto arriban a la armería los formularios habilitantes del Renar, lo que en promedio demora entre 45 y 60 días. Tal permiso tiene una validez de 5 años, periodo tras el cual debe renovarse.
Por otro lado, se explicó que existe más conciencia de registrar debidamente el armamento, por aquellos vecinos que lo utilizan en disciplinas de tiro con armas cortas.
Cuando se adquiere un arma se le brinda al comprador una tarjeta de consumo de munición, que sólo habilita a comprar proyectiles del mismo calibre de la unidad en cuestión. Se pueden adquirir hasta 2.500 municiones, en el caso de las armas de calibre 22. De todas formas lo que más se venden son las cajas de 50 unidades, cuyo precio en nuestro medio es de $60.
Un expendedor local dio cuenta que en la actualidad no hay un gran stock de modelos, producto que la fábrica Bersa exporta la mayoría de su producción.
Peligros que conlleva
La cuestión de armarse en defensa propia levanta continuas diferencias en nuestra sociedad. Lo aconsejable y racional es no hacerlo, ya que no se debe responder a la violencia con más violencia. Sin embargo estas cuestiones no son tenidas en cuenta por muchos vecinos, que hartos de que les entren a robar, amenacen o golpeen, optan por conseguir un arma de fuego.
Otro de los aspectos que se repiten a menudo es que quienes adquieren un arma de fuego en muchos casos no conocen su manejo, lo que se transforma en un peligro para su integridad física y la de sus familiares. El peligro se potencia y sus consecuencias también.
Hay más requisitos
Los requisitos del Registro Nacional de Armas (Renar) con vistas a la habilitación a los nuevos usuarios de un armamento, se han intensificado en los últimos tiempos.
Entre los mismos el comprador debe acreditar estado de salud psicofísico efectuado por un médico, y un examen psicológico o psiquiátrico, realizado por profesionales que posean matricula vigente y por ende estén habilitados.
En los respectivos formularios deberá constar los datos personales y de la matricula profesional de quien efectuó los respectivos exámenes al adquiriente del arma de fuego.
Mercado “negro”
Como ocurre en las distintas ciudades del país, en Necochea hay una circulación de armas a través del llamado mercado “negro”.
Un conocedor del tema, reveló a Ecos Diarios que algunas de las compras se efectúan a través de Internet, no a través de los clásicos buscadores sino por el sistema Thor, que permite navegar por la red global sin poder ser detectado.
Se trata de los menos, que a veces cuentan con la asistencia de hackers locales que los ayudan acceder a dichos sitios, la mayoría de otros lugares del país o naciones limítrofes.
Es así que el acceso principal a las armas en nuestra ciudad se produce por el “boca a boca”. Es que “por tratarse de una comunidad chica”, muchos saben quienes pueden contactar a los interesados con la venta de armas, que también se alquilan para cometer hechos delictivos.
Obviamente dichas armas no están registradas, y según se supo son de fácil acceso y se adquieren a menos de la mitad del valor del armamento legal.
Los investigadores que trabajan para neutralizar esos focos de venta clandestina, mencionaron que al producirse focos de inseguridad en la ciudad, aumenta este tipo de comercialización.
Cabe destacar que el Tiro Federal Argentino de Necochea cuenta con armas para brindar sus cursos de instrucción, por lo que no es necesario que el aprendiz tenga que llevar un arma.
Comentá la nota