Piden la restitución del motor para sacar el agua, que fue robado
Una crítica situación atraviesa por estas horas el Jardín de Infantes Nº 946 de Quilmes Este, ya que se robaron una bomba depresora que servía para sacar el agua que, habitualmente, se acumula en el edificio. Por estas horas los chicos no tienen clases y, pese al pedido para la reposición del motor, hasta el momento no hubo respuestas.
Los padres de los chicos aseguran que el establecimiento de la calle Balcarce Nº 912, entre Zola y Melvin Jones, está "totalmente olvidado". Porque desde hace aproximadamente un mes, desconocidos robaron las bombas y eso provocó que el colegio se llene de agua y las clases se suspendan en forma reiterada.
Esta situación -dicen los allegados- se manifestó luego de que, en unos terrenos linderos, se instalen varias familias que rellenaron la superficie de los mismos para emparejarla, llevando a que el colegio quede por debajo de dicha línea y ante cada lluvia o subida de napas el establecimiento comienze a inundarse y, como consecuencia, a suspenderse el dictado de clases.
Según explicaron los representantes de la comunidad de la escuela, las autoridades de Inspección habrían dicho que las clases tienen que dictarse de igual manera. Sin embargo, ante la grave situación, los propios docentes son quienes deciden si el establecimiento está en condiciones de albergar a los chicos o no.
Estos días, sólo los chicos de la salita de 5 tienen clase, el resto no y la semana pasada, tras las tormentas que afectaron a la región, en ningún curso pudieron estar los chicos debido a que la cantidad de agua cubría los pisos del colegio.
Por lo pronto, los reclamos que se han llevado a cabo para que les repongan la bomba sustraída, no tuvieron eco y los niños esperan por un lugar digno para poder tener clases.
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