Al celebrar la fecha patria, el intendente pidió poner el mayor énfasis en el aspecto formativo y también subrayó la importancia de recuperar la cultura del trabajo. Además, se entregó la última tanda de los premios denominados "200 ejemplos del Bicentenario", que destacaron la trayectoria de personalidades bahienses.
En un hecho poco habitual, los actos centrales tuvieron lugar en el centro de la Plaza Rivadavia, con un escenario recostado sobre el monumento dedicado a Bernardino Rivadavia. Habitualmente se realizaban en las escalinatas del Palacio Comunal o del Teatro Municipal.
Alrededor de 700 personas participaron del acto, que comenzó pasadas las 11 con una demora de 40 minutos, ya que debió aguardarse la llegada del jefe comunal que regresó en el vuelo de la mañana desde la Capital Federal.
La mención puntual de cada una de las 30 escuelas presentes --lo cual había dejado de ser común-- dio cuenta del protagonismo que tuvo la educación.
Breitenstein dijo que la fecha de ayer conformaba "un aniversario extraño", en referencia al primer acto luego de la trascendencia alcanzada en 2010 por el Bicentenario.
"Vivimos durante un año muchísimas expresiones de argentinidad y de identidad bahiense. Fue una buena forma de pensarnos mientras celebrábamos", explicó.
Luego hizo hincapié en la educación y el trabajo. Para el primero asumió que, más allá de los conflictos y carencias del sistema educativo, existe la necesidad de realizar un reconocimiento por el servicio que ofrecen las distintas escuelas.
"Tenemos que recuperar y reconstruir el impulso educativo. Sin una revolución educativa el destino de este país no se podrá consolidar", señaló.
El intendente destacó la reciente creación de la Dirección de Escuelas municipal, que pretende crear conciencia sobre temas tan variados como la violencia familiar y la importancia de la separación de residuos en origen.
Remarcó después "el valor del trabajo", subrayando la vocación por el esfuerzo que demostraron los inmigrantes que a fines del siglo XIX y comienzos del XX llegaron nuestro país.
"Hay que rearmar esa cultura. No la del trabajo explotador, sino la del trabajo digno de quien crece desde su esfuerzo", indicó.
Buenos ejemplos
El acto comenzó con la bendición del padre Horacio Fhur, párroco de la Iglesia Catedral, y a continuación se presentó el libro Patrimonio Verde Urbano , del ingeniero Norman Dicek, un prolijo relevamiento con aspectos "históricos, botánicos y estéticos" de especies vegetales nativas y exóticas.
Comenzó luego el reconocimiento a establecimientos educacionales que este año celebran 25, 50, 100 y 125 años, y finalmente se entregaron medallas a la última tanda de los denominados "200 ejemplos del Bicentenario", destacando la trayectoria de personalidades bahienses.
Fueron distinguidos el científico Pedro Julián, el ex conductor de locomotoras Alberto Gatti (post morten), los médicos Carlos Kohler y Guillermo Suárez, la Asociación Artistas del Sur, los Salesianos de Don Bosco, los ingenieros Antonio Siri y Hugo Simoni, los empresarios Enrique Jaratz y Franco Cerella, el joven violinista Xavier Inchausti, la enfermera Carmen Benítez y el Grupo de Las Serenatas de la Muni.
Escarapelas, música y ventas
* La directora del Instituto Cultural, Silvia Corinaldesi, repartió escarapelas a quienes no tenían y aprovechó para hacer docencia: la verdadera escarapela es redonda. Las cintas no tienen esa calidad sino que son, simplemente, "los colores distintivos de la Patria".
* A poco de empezar el acto, Corinaldesi advirtió que los concejales Raúl Woscoff y Edgardo Paoletti, de Integración Ciudadana, se encontraban de pie mezclados entre el público. De inmediato se acercó a ellos para ofrecerles sillas en la segunda fila. "Estamos mejor acá", dijeron, evitando sentarse al lado de algunos funcionarios con quienes tuvieron duros enfrentamientos verbales en las últimas horas.
* Hubo tres shows musicales: el dúo folclórico Resolana, el Grupo de las Serenatas de la Muni y la cantante melódica Marta Montes de Oca.
* Terminada la actuación, el Grupo de la Serenata debió regresar al escenario por pedido del intendente. "Esto es para mi paisano", señaló el mítico Luisito Ruppel antes de iniciar una polca alemana. Al terminar no tuvo empacho en pedir al público que había que "aprovechar" la oportunidad de tener "un intendente joven con ganas de hacer cosas".
* Tres vendedores de banderas argentinas recorrieron el sector, con poca suerte. "Entre todos no vendimos 10... ojalá ganemos la Copa América a ver si aparecen los clientes", dijeron.
* Militantes kirchneristas con un bombo y varias banderas negras con inscripciones de la agrupación compartían el mismo espacio que la banda del V Cuerpo de Ejército, que hacían sonar sus bombos trompetas y trombones con canciones patrias, tapando los cánticos de los jóvenes K.
* Mucha gente se fue con las manos y los bolsillos llenos de volantes: había de los políticos y también de comidas rápidas de origen extranjero.


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