Los integrantes de la Mesa Nacional de Productores de Leche (MNPL), reclamamos una urgente actualización del precio de la leche cruda frente al aumento de los costos de producción, en un proceso inflacionario que afecta a su vez el valor del dólar con el que se cobran las exportaciones de productos lácteos perjudicando notoriamente los ingresos de la cadena.
Esta situación se ve agravada por las distorsiones creadas por las políticas sectoriales que posibilitan aumentos de precios al consumidor mientras regula los valores industriales, lo que redujo nuestra participación en el precio final de los productos lácteos. Los aumentos de los precios al consumidor no se trasladaron al productor.
Todo ello, en un contexto de sobreoferta porque el sector carece de inversiones adecuadas, debido a la incertidumbre por falta de reglas y políticas de Estado, a la ausencia de estímulos adecuados y al exceso de arbitrariedades.
Situación agravada por la estructura perversa del mercado con muchas empresas que no tienen capacidad exportadora y recurren a la marginalidad para sobrevivir. Sumado a esto tenemos un creciente endeudamiento de los tambos por la destrucción de su rentabilidad y con el consiguiente riesgo de la desaparición de los mismos.
El resultado de estas políticas fue una caída de producción en 2012, previéndose una nueva reducción en el 2013, lo que nos llevaría a guarismos similares a los del año 1999 lo que podría caracterizarse como "una década perdida".
Desde hace más de dos años venimos anticipando sobre la necesidad de trabajar con una agenda de temas que hacen al ordenamiento del sector de manera de prevenir y planificar adecuadamente las distintas situaciones, tanto de la coyuntura como de los problemas estructurales que atentan contra la sustentabilidad del sector, sin que hayamos encontrado el eco necesario para llevar a cabo las acciones y medidas que permitirían salir del estancamiento en que nos encontramos actualmente y que continuará de no mediar una rápida atención de las autoridades gubernamentales correspondientes.
Para paliar la situación de emergencia solicitamos un aporte no retornable de 0,30 $/L para los primeros 3000 litros, hasta tanto se implementen las medidas correctivas de las distorsiones de la cadena láctea, más un crédito blando equivalente a un mes de producción que nos permitiera a los tamberos cubrir el sobregiro que nos agobia.
Confiamos cuando el Sr. ministro de Agricultura nos manifestó su postura de ponerse al frente de la situación del sector y articular con el Ministerio de Economía las acciones que permitieran encontrar la corrección a los desajustes.
Al día de la fecha, la única respuesta fue un congelamiento que solo consolidará las distorsiones existentes.
Las prioridades que señalamos:
Retornar a un sistema de exportaciones automáticas.
Desarticular las distorsiones que generan las autorizaciones de precios mayoristas de productos lácteos.
Elevar los reintegros de exportación a los niveles máximos permitidos por los acuerdos internacionales.
Devolución automática del IVA de exportación.
Prefinanciación de exportaciones, financiación de stocks, crédito a la producción y para ampliación de la capacidad instalada.
Garantizar un comercio fluido de lácteos en el MERCOSUR, liderando las negociaciones comerciales con Brasil.
Optimización del sistema de compra de lácteos por parte del Gobierno Nacional.
Comentá la nota