La titular de la Dirección de la Mujer, Alejandra Patuto señaló que son ellas, generalmente, las que se ocupan de abordar las problemáticas de género. Celebró una partida extra para el área pero comprendió “no alcanza”
Para la funcionaria, “es necesario que la mujer ocupe más lugares de poder porque cuando las mujeres están en el poder, se ocupan de temas vinculadas a las problemáticas de género”.
Defendió además la línea Malva como herramienta de asesoramiento legal y psicológico y comentó que los casos de violencia que llegan a la Dirección de la Mujer “han sido cada vez más complejos”, donde se conjuga cada vez más frecuentemente un factor aberrante, el abuso sexual infantil.
- ¿Cuáles fueron los ejes positivos de este año que culmina?
- Los dos programas de cooperación internacional que son proyectos innovadores, caminos que hay que empezar a transitar en el tema de género. Uno es el Nidos, que es regional y se desarroll también en Villa Gesell y Miramar, que apuesta a que mamá y papá adolescentes puedan formar al bebé que está en camino, puedan planificar su vida, puedan seguir estudiando, hacer talleres; y que las jóvenes abuelas, las tías, las manzaneras, las asistentes sociales sirvan de apoyo. El otro programa reconoce la necesidad de aggiornamiento y de capacitación para todo el personal jerárquico profesional y los funcionarios, sobre todo en los temas que hacen a las políticas sociales, que van cambiando porque las necesidades se hacen más complejas.
Con respecto al tema de violencia, si bien hay muchísimo por hacer, el tema de la consolidación de la mesa ante el riesgo, que después de dos años de funcionamiento, estamos trabajando con Ateneo para ver cuáles han sido los casos más complejos y cómo podemos articular mejor las nuevas mesas de trata. Me parece que son avances, porque sino se abordan estas problemáticas en red, no hay formas de abordarlas.
- ¿Aumentaron las denuncias de casos de violencia?
- Desde las estadísticas podemos decir que los casos en torno a la violencia han sido cada vez más complejos, que se puntualiza esto de que en mucho de los casos tienen además abuso sexual infantil, intrafamiliar, hacia los niños y las niñas.
No es que haya más casos. Evidentemente no llegamos a todos los casos porque necesitamos muchos más dispositivos, pero que existan algunos hace que existan más denuncias. Cada vez que hay un caso que la opinión pública recoge, sensibiliza a la población y se reciben más consultas. Ahora, hay que pensar en reforzar los dispositivos.
- Días atrás hubo críticas al funcionamiento de la Línea 108, donde se asiste a las víctimas de violencia. ¿Qué piensa al respecto?
- La línea Malva es sólo para asesoramiento. En esto me gustaría ser muy precisa. En el momento de riesgo, en que se corre peligro, hay que llamar al 911. La línea Malva es para aquellas personas que quiere ayudar a quienes son víctimas de violencia o para que quienes asumen que son víctimas, para que reciban atención psicológica, asesoramiento jurídico, que puedan participar de un grupo. A demanda de la línea, se han reforzado la atención psicológica en el Centro de Empelados de Comercio y de Salud Nº2. Estamos trabajando, a través de un programa de mujeres migrantes, en La Peregrina. También estamos en el Centro de Salud del Puerto. Lo ideal sería poder reforzar todos estos consultorios porque es ir al lugar donde suceden las cosas.
En la Municipalidad hay un área de Economía Social, tenemos que pensar cómo fortalecer a las mujeres para que puedan salir adelante. Porque más allá del apoyo psicológico, que vayan al grupo, de la consulta jurídica, es necesario darles un espacio y un tiempo para que se capaciten y emprendan una actividad. Es necesario entender que estas cosas llevan tiempo y mayor presupuesto. Llevan tiempo porque la historia de las mujeres víctimas de violencia es una historia de abandono escolar, mucha frustración, soledad, no tener una historia laboral, ni una profesión.
- Mencionó la necesidad de un mayor presupuesto. Se había previsto una partida de 2.600.000 pesos para el año próximo para el área de la Mujer –que representa un 0,18% del total-, y ante su reclamo y el de movimientos políticos se anunció un aumento. ¿Está determinada de qué partida estamos hablando?
- Se va a analizar hoy (por ayer) cuando se trate el presupuesto en el Concejo. Si uno hablara de un programa ideal, necesitamos duplicar la partida que hoy tiene el hogar de tránsito para víctimas de violencia para que –con el mismo esquema- se pueda abordar el hogar para víctimas de trata. Hay que contemplar también a aquellas personas que están en emergencia habitacional porque una vez que pasó el riesgo, las mujeres necesitan muchas veces contar con el apoyo para poder resolver el tema habitacional, a través de un alquiler, una pensión, por un tiempo de seis meses o un año. Esto también está pensado para víctimas de trata y para el colectivo Lgtb, muchas personas que están en una situación de salud muy precaria, que son migrantes limítrofes. En este sentido está pensada esta partida que podría rondar los 500 mil pesos.
- ¿Alcanza?
- Nunca alcanza. El problema de la violencia, en todas sus manifestaciones, es muy amplio. Este año se reglamentó la ley nacional de prevención de la violencia. En la ciudad estamos trabajando en la creación de un observatorio, y solamente para producir políticas con los resultados que nos surjan de ese observatorio, necesitamos una partida presupuestaria. Para sensibilizar en todos los aspectos que la ley prevé, también se necesitan campañas, por eso la alternativa es trabajar articuladamente.
- ¿Cree que la política de Mar del Plata es ‘machista’, que falta participación de la mujer en los espacios en determinantes de la Municipalidad?
- Es necesario que la mujer ocupe más lugares de poder. Esto ocurre en Mar del Plata y en otros lugares, porque venimos con una historia de construcción social donde lideraron los hombres. En todos los aspectos en necesario mayor presencia de la mujer. Con las políticas que para eso sea necesario. Si es el cupo, bienvenido sea. Esas herramientas habría que reforzarlas parar poder estar con mayor presencia. Porque hay una realidad. Cuando las mujeres están en el poder, se ocupan de temas vinculadas a las problemáticas de género, cosa que no ocurre normalmente sino están. Como las problemáticas se han complejizado, me parece que es necesaria mayor presencia en todos los sectores: en educación, en economía, en salud, en el Municipio, en la Provincia, en los destacamentos de la comisaría de la Mujer, en todos los ámbitos.
Comentá la nota