El ex candidato a gobernador de la provincia y recientemente confirmado como Vicario de la Pastoral Aborígen, Francisco Nazar, afirmó que actualmente no milita en la política partidaria aunque ratificó su compromiso de seguir velando por los intereses de los aborígenes y reclamó al gobierno cambios políticos y humildad, al ser nombrado como Párroco de Laishí.
Tras ser nombrado por el Obispo Conejero Gallego como responsable de la parroquia de la mencionada localidad y Vicario de la Pastoral Aborigen, Nazar dialogó con Radio Uno sobre su labor actual tras su paso por la contienda electoral: “Además de fomentar el Evangelio, sigue siendo nuestra obligación denunciar las injusticias y fomentar un dialogo intercultural y religioso pero el Nazar de los partidos políticos ya no está más”, sostuvo el religioso quien ratificó la necesidad de cambiar los conceptos de la sociedad de la que remarcó defectos como el consumismo y el dejar de lado a los pobres del sistema.
Conflictos aborígenes
Por su estrecha relación con las comunidades aborígenes y su defensa de sus intereses, El Comercial lo consultó sobre los recientes conflictos por tierras que tienen a los indígenas como protagonistas y sostuvo que las leyes que protegen a los originarios no se cumplen.
Agregó que muchas tierras formoseñas en el oeste provincial se están vendiendo a compradores de otras provincias: “El Gobierno debe ser más humilde y dialogar”, dijo al tiempo que afirmó que Conejero manifiesta un discurso de un nuevo rol de la Iglesia Católica además del servicio a los pueblos indígenas.
“Los responsables de poner fin a estos conflictos son los miembros de las comunidades indígenas y el gobierno”, afirmó Nazar y agregó que este último no debe esperar a que los aborígenes acudan al Quinto Piso para las charlas sino que debe ir a hablar con los indígenas como gesto de humildad y buena voluntad: “El indígena está siempre dispuesto a hablar”, dijo. El religioso sostuvo además que las tierras que son permanentemente motivo de debate y de “peligro de violencia permanente”, eran habitadas por los Wichi hace muchos años y añadió una cuestión importante: “Las tierras se venden a compradores de Santa Fe, Chaco y Buenos Aires”, sostuvo. Sobre este último punto indicó que la venta indiscriminada de tierras sin el consentimiento de los aborígenes los obliga a vivir acorralados.
“Hago la diferencia anterior ya que seguimos comprometidos con las transformaciones de las estructuras de la sociedad”, dijo el entrevistado quien no consideró su nueva designación como un ascenso en la jerarquía de la institución religiosa.
“Para el caso de Lomitas, los wichi sufren la prepotencia de un abogado que en su momento asistió a Menem. Hay que cambiar el método de vivir para que se terminen estas cuestiones”, acusó.
Finalmente, el sacerdote cargó duro contra el Defensor del Pueblo del que dijo que no cumple con su obligación con los pobladores de la provincia: “Digo con respeto que ese señor no defiende a nadie”, resaltó.
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