El candidato a gobernador Francisco Nazar participó de una asamblea interbarrial del Circuito Cinco y dijo que es un formoseño más, que volvió a nacer en Formosa y que aceptó el desafío de gobernar esta provincia por el amor que siente por su pueblo y su tierra. Lo hizo tras su regreso de la Capital Federal, donde se reunió con las máximas autoridades del arco opositor nacional.
Se definió como un formoseño más y aseguró que puede existir otra Formosa, una provincia mejor, más justa y hermosa. "Por eso no dudé en aceptar cuando me ofrecieron la candidatura a gobernador. Asumí este noble desafío por el amor que tengo por este pueblo y por esta tierra y porque estamos convencidos de que necesitamos entre todos ser gobierno. Queremos, con la participación colectiva, construir democracia y república para nuestra provincia, que sufre la enfermedad del autoritarismo y la reelección indefinida: cualquier ser humano que no alterna el poder se corrompe, se adueña de la vedad, del Estado y de la gente, al igual que sus operadores", comentó.
Nazar sostuvo que los vecinos del Circuito Cinco se quejaron por la grave crisis habitacional e injusta distribución de la vivienda, además de la situación de "los jóvenes que sin futuro, por falta de oportunidades, se ven expulsados de la provincia u obligados a caer en la vagancia, en los vicios, la delincuencia y en la dependencia del puntero político de turno".
Al referirse al discurso del Gobernador, Nazar resaltó que se olvido de lo social, del hombre, de la pobreza estructural, de la mortalidad infantil, de las paritarias, de la inflación, de los casos de represión, de la falta de independencia de los poderes, del narcotráfico, de la gigantesca concentración de riquezas en manos de empresarios y funcionarios y de los sueldos de los empleados públicos, que ya son víctimas de "una perversa" especulación política.
Con respecto a las obras públicas, sostuvo que siempre son buenas y necesarias. "Pero como todos sabemos que la obra pública genera corrupción, es imprescindible que en su ejecución se la dote de toda la transparencia y claridad absoluta. Son miles de millones de pesos los que se manejan en este rubro y son dineros públicos, dinero de la gente", indicó.
Sostuvo que no son un regalo y que el actual sistema de obra pública está diseñado de manera tal que crea relaciones de dependencia y no relaciones libres. "Por ejemplo, la construcción de una escuela es un derecho y no regalo del gobernante. La gratitud es noble y sale del corazón, pero hay que saber decir gracias con dignidad y no de rodillas", aseguró.
A todo esto, remarcó que el centro de su proyecto político está puesto en la persona humana y en su inviolable dignidad. "Es un modelo social y popular, con verdadera inclusión y justicia social, con soberanía alimentaría y nutricional". Una justa distribución de la riqueza, especialmente en lo salarial, en las viviendas, en la producción, en las tierras. Los invito a que trabajemos todos para la construcción de una comunidad organizada, participativa y liberada de los manoseos clientelares", concluyó.
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