Una secta musulmana extremista perpetró dos ataques contra iglesias en el norte del país africano. Al menos 74 heridos fueron víctimas de las cuatro bombas que estallaron en ambos sitios
El vocero de la policía Mohamed Lerama dijo que 32 personas murieron y al menos 74 resultaron heridas por cuatro bombas que estallaron el viernes por la noche de manera sucesiva en diferentes partes de Jos, una ciudad del centro de Nigeria. "Hemos iniciado indagatorias y hacemos esfuerzos para tranquilizar a la población", agregó Lerama.
El jefe de la policía estatal Mohamed Abubakar informó por su parte que los ataques contra las iglesias fueron perpetrados la víspera de Navidad por miembros de la secta Boko Haram en Maiduguri, la capital del estado de Borno.
Maiduguri está a unos 520 kilómetros (320 millas) al noreste de Jos. Los ataques en ambas ciudades no estaban vinculados, pero Boko Haram tenía su centro de operaciones en la ciudad de Bauchi, a 120 kilómetros (75 millas) de Jos, antes de mudarse a Maiduguri.
Danjuma Akawu, secretario de la iglesia bautista Victoria, dijo que unos 30 hombres atacaron su iglesia y mataron a cinco personas, incluyendo al pastor, dos miembros del coro que ensayaba villancicos y dos transeúntes. Los atacantes iban armados con pistolas, cuchillos y bombas caseras, dijo Akawu.
En el lado opuesto de la ciudad, el reverendo Haskanda Jessu, de la Iglesia de Cristo en Nigeria, dijo que tres hombres atacaron su iglesia una hora después y que mataron al guardia de seguridad Philip Sopso, de 60 años. La iglesia estaba desocupada al momento del ataque. Los agresores iban armados con fusiles, agregó Jessu.
La violencia religiosa ha cobrado las vidas de 500 personas este año en Jos y en poblados vecinos. Nigeria, un país de 150 millones de personas, está dividida casi en igual proporción entre musulmanes en el norte y cristianos en el sur. Las explosiones ocurrieron en el centro de la nación, donde decenas de grupos étnicos pelean por el control de tierras fértiles.
La violencia en la zona tiene más que ver con política, economía y derechos a la tierra que con la religión. El gobierno del estado de Plateau, cuya capital es Jos, es controlado por políticos cristianos que impiden que los musulmanes sean reconocidos legalmente como ciudadanos, lo que imposibilita a muchos obtener empleos gubernamentales.
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