Reclamó a la dirigencia política que “no niegue los problemas” sino que “trabaje sobre las causas”.
El titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, pidió impulsar un “diálogo sincero como base de una cultura del encuentro, de la inclusión y la amistad social”, y remarcó que el desafío para la clase dirigente es trabajar por “una sociedad más confiable, más honesta y cordial, más justa y solidaria”.
En su mensaje, el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz se refirió a “ese número de chicos y de jóvenes que no estudian ni trabajan” y viven expuestos a “la inseguridad y la violencia” y remarcó que “la brecha entre ricos y pobres que condiciona un auténtico crecimiento”. Agregó: “No podemos negar los problemas o sólo repudiar los hechos, debemos trabajar sobre las causas. Es necesario asumir con decisión la defensa de la vida humana, el valor del trabajo y la exigencia moral de la equidad social; asimismo, aspirar a la concordia entre los argentinos como un bien superior a una pertenencia partidaria o ideológica”.
En tanto, el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, dijo que en estas fechas “el compromiso por construir una sociedad más justa, más fraterna y más libre tiene que ser algo muy presente”.


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