La historia de Eutera Bertorucci fue construida con fragmentos reales de la vida de uno de los actores; se entrecruzará con la poesía de Alfonsina Storni, y el hecho particularmente poético de su muerte en el mar. Se presentará este sábado, a las 20, en el teatro municipal, Mitre 721. Las entradas gratuitas se retiran un día antes en el teatro.Compartir
Una obra que cruza una historia real de vida, con historias ficticias. Las anécdotas reales de una persona, su familia, sus objetos, sus lugares transitados, etc. Estos puntos serán tomados para desvirtuarlos, conservando distintas boyas para derivar en trasgresiones de lo real.
Esta obra dirigida por Lionel Arostegui, da vida a un personaje ficcional construido con material verídico. Cuatro hombres, cuatro competidores, cuatro deportistas destacados de la natación argentina de la generación del 90 son convocados para conmemorar con una carrera homenaje los diez años del primer campeonato en aguas abiertas conseguido por el seleccionado juvenil argentino de natación. Es el evento deportivo más importante del año para la natación. El personal del club, que hace las veces de sede, preparó todo con gran entusiasmo.
“La obra la estrenamos la temporada pasada con mucho éxito”, contó a LA TERCERA Arostegui, quien detalló que fue “una iniciativa del grupo (Pim Pum Pam teatre) hacer algo diferente, además de musicales”
Ese día, por la mañana, muy temprano, Eutera Bertorucci, conocido como “Natattori” llega al vestuario del club que lo vio nacer, y todo se empieza a teñir de un aire distinto, enrarecido por la presencia particular de un destello de luz con forma de mujer que se le aparece al Natattori en sus sueños y pensamientos desde que era un joven adolescente aficionado al nado. La presencia de este ser de luz se intensificó desde que Eutera supo que debía volver a nadar en una competición.
Los otros nadadores llegan unas pocas horas después. La carrera se realizará al otro día, cerca del atardecer. De esta manera se reencuentran después de varios años. La vida los llevó por distintos caminos. Lo único que los une es la hazaña lograda diez años atrás por la cual han quedado inmortalizados en el recuerdo de una generación.
Ellos lo saben, no son los mismos. Hacia la meta hoy los lanzan otras esperanzas, es otra la gloria que persiguen, es la huella del ídolo que todos llevamos dentro.
Así la vida de un ídolo deportivo se utiliza para intentar generar una falsa biografía. “A qué le teme un deportista de elite, un héroe”, se pregunta su director que asegura que el cruce es para analizar la condición humana. “Un deporte tan solitario y mítico como la natación en aguas abiertas es el escenario perfecto para poner en juego que motivaciones y desafíos se pueden tener en la vida”.
Construir un mito tan ficticio que pueda acercarse a ser completamente real. Participando del resultado de un respetuoso pero apasionado manoseo de figuras deportivas construidas con pies de barro.
Es el caso de la vida de Eutera Bertorucci, famosísimo deportista ítalo-argentino, nadador. Niño prodigio que supo quebrar récords en todos los estilos y categorías. En la obra se realizó un cruce con la poesía de Alfonsina Storni, que funcionará como eje femenino de la historia. Rondará a las figuras masculinas de la obra, y será el vínculo con el agua, con el mar… con la vida acuática por la que atraviesan los personajes.
Buscando ese amor perdido, esa mujer que funciona como esperanza. Porque para nadar más rápido, debajo del agua, con los brazos, se dibuja el cuerpo de una mujer.
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