Alcaldes mexicanos revelaron que eran extorsionados por Los Caballeros Templarios y obligados a contratar empresas vinculadas al cártel. Algunos fueron encapuchados a reuniones donde acordaron el mecanismo.
Los Caballeros Templarios, el cártel del narcotráfico más poderoso en Michoacán, obligaban a la mayoría de las 113 alcaldías de la región a entregarles un 10% del dinero que recibían del gobierno central de México.
Los narcos forzaban a los gobiernos locales a contratar a las empresas que ellos elegían e incluso a incluir en nómina a personas vinculadas con el cártel. Según el diario español El País, así lo reconocieron funcionarios estatales y explicaron los alcaldes de Tepalcatepec, Chinicuila, Coalcomán, Tingüindín y Parácuaro.
"Era víctima de extorsión, como todos mis compañeros presidentes", declaró Guillermo Valencia, alcalde de Tepalcatepec, pueblo donde nacieron los grupos de autodefensa el 24 de febrero de 2013.
"Los Caballeros Templarios tenían personas que mandaban por el recurso y si uno se retrasaba, te amenazaban. La cantidad dependía de los recursos federales enviados al municipio. En Tepalcatepec son 5,3 millones de pesos al año. De eso se llevaban el 10%", contó Valencia.
Y agregó: "No lo he dicho antes, pero incluso cuando ya no estaba en Tepalcatepec, seguí siendo sujeto de extorsión por el simple hecho de ser presidente. Estaba amenazado, era mi seguro de vida para poder vivir. Ahorita ya no. A partir de que está la Federación, hay seguridad y no sólo en Tierra Caliente, también en Morelia".
Valencia contó que los narcos organizaron al menos dos reuniones para convocar a grupos de alcaldes michoacanos y explicarles cómo iba a funcionar el cobro de extorsión. "Muchos iban tapados, otros no, pero no eran ni 'La Tuta' ni 'El Chayo' (abatido el domingo pasado)". Según su relato, los encuentros se organizaban por regiones, nunca con todos los alcaldes del estado.
Rafael Martínez, presidente municipal de Coalcomán, coincidió en la versión. "Nos lo dijeron así: el 10% va a ser para la empresa y eso no se discute", admitió por teléfono al medio español.
La alcaldesa de Parácuaro, Lucila Barajas, también denunció el cobro de extorsión y Fernando Pulido Maciel, presidente de Tingüindín, detalló que en los últimos 12 meses pagó por lo menos 22.572 dólares a Los Templarios.
El dinero provenía del Fondo 3 para la Infraestructura Social. El 10% del presupuesto, que se debía dedicar al mantenimiento del alcantarillado local, la sanidad, la mejora de caminos, terminó en manos del narcotráfico michoacano.
En documentos obtenidos por El País, tres de las 15 personas que están en la nómina oficial de Tepalcatepec son mujeres vinculadas a hombres que las autodefensas señaladas como miembros de Los Caballeros Templarios. María Medina Sánchez, Carmen Patricia Torres y Haydée Correa, identificadas por las autodefensas como personas cercanas a presuntos narcotraficantes, estaban en la plantilla del municipio: recibían 900 dólares al mes.
Muchos de los alcaldes que se resistieron a los cárteles sufrieron las consecuencias. Varios miembros de gobiernos locales han muerto asesinados en Michoacán desde 2006. Ygnacio López Mendoza, alcalde de Santa Ana Maya, había denunciado amenazas y llegó a montar una huelga de hambre frente al Senado mexicano para difundir el acoso al que el crimen organizado sometía a los alcaldes. En noviembre del año pasado, lo hallaron muerto.
De acuerdo con la Federación Nacional de Municipios de México, 983 de los 2.457 alcaldes mexicanos han sido amenazados por el narcotráfico: cuatro de cada 10. Michoacán tiene la sexta mayor deuda interna entre los 32 estados de México. Debe más de 2.000 millones de dólares.
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