Sicarios de los carteles de la droga asesinaron pacientes en un centro para adictos de Ciudad Juárez, la más violenta de México.
Las celebraciones nacionales comenzaron en la noche del martes con la tradicional ceremonia del Grito, evento que rememora el llamamiento del cura Miguel Hidalgo a la insurrección en la madrugada del 16 de septiembre de 1810 y que se reproduce en todas las plazas públicas del país. Este año, el gobierno de México había tomado medidas extras de seguridad ante el temor de que se produjeran atentados como el registrado en 2008 en Morelia, capital del estado de Michoacán. En esa población, de la que es oriundo Calderón, un grupo de sicarios de Los Zetas, brazo armado del cartel del Golfo, arrojó dos granadas contra los vecinos que celebraban en el centro de la ciudad. Ocho personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en el mayor atentado indiscriminado contra la población civil por parte del narcotráfico.

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