Omar Bello, director del diario La Verdad, está en el centro de la mirada pública en Junín. En apenas dos semanas sufrió dos hechos de agresión que ponen en tela de juicio la seguridad del distrito y explican el temor de los vecinos. No por nada el empresario señaló que, debido a la problemática del narcotráfico, la ciudad se está convirtiendo en México. Va camino a ser un “narcomunicipio”, alertó.
En aquella oportunidad, Bello denunció un mensaje mafioso. Hace un año, la planta impresora del diario fue quemada por denunciar delitos ligados al narcotráfico. Ahora, la policía se pregunta cómo el intruso sabía dónde era la oficina del director. Como puede verse en el video, entró con tranquilidad y se dirigió directamente al sector que ocupa Bello.
Las oficinas de la dirección quedan en planta alta, y nadie entra sin anunciarse. El joven, que está siendo buscado, se coló mientras entraban clientes al diario y escapó rápidamente después de repetir cuatro veces “Te vamos a matar si no te vas de Junín”. En ese piso hay seis puertas, pero el agresor sabía cuál era la indicada.
Bello es filósofo y publicista. La agresión en la Feria del Libo fue durante la presentación de "El verdadero Francisco", un trabajo que retrata en profundidad al Papa argentino. "Mientras Francisco propone la paz y que nos cuidemos, algunos de sus seguidores hacen lo contrario", ironizó el autor tras los insultos del hijo de Campenni.
Según contó Bello, Tomás Campenni envió a su hijo a dejarle un jabón al escritor para que "se lave la boca". "¿Lo más trágico? Su propio padre se lo dio a escondidas, sacándolo del bolsillo de la campera, después de agredirme verbalmente”, relató. "Se ve que planearon el acto circense en la casa. Les salió mal porque la gente se sintió indignada", prosiguió.
Pero nadie cree que la amenaza en su oficina haya sido exclusivamente por el contenido del libro. En Junín entrevén otras razones, vinculadas al crecimiento del delito en el distrito que comanda Mario Meoni, un radical que fue kirchnerista y ahora abreva en el massismo.
Bello recibió la solidaridad de distintos sectores del periodismo y la política, como la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y hasta intendentes de la región. Pero nada de parte del gobierno de Meoni. Sólo un correo electrónico de Luis Alonso, el secretario de Prensa del municipio. Por eso el director de La Verdad publicó una carta abierta.
En diálogo con NOVA, Omar Bello recordó que fue llamado por “todo el mundo”, aunque reconoció su malestar por la falta de algún gesto, aunque sea mínimo, de las autoridades locales. “Lo de la amenaza fue muy angustiante, porque me quisieron decir que podían llegar hasta mi oficina”. “Me duele más por los periodistas del interior, porque yo puedo hacer esto porque no vivo acá –sostuvo-. Ellos tienen presiones, se cruzan con los funcionarios, viven en feudos”.
El periodista aseguró que, a la realidad de juego clandestino y maniobras irregulares en la prestación de servicios públicos y privados en Junín, se suma también el “fenómeno” del narcotráfico. “Hice un llamado a la sociedad juninense, este es un proceso lento que empieza en ciudades pequeñas o medianas como esta”, aseveró respecto de sus declaraciones a una radio local, y advirtió que “cuando nos queramos acordar, vamos a estar arriba de los árboles”.
Bello recuerda que ya hubo en el gobierno de Meoni un procesado por tenencia de drogas. Se trata de Fernando Coronel, del área de Inspección. El único medio que lo publicó, recordó, fue La Verdad.
El autor y director del diario hace hincapié en la formación de bandas y en la compra de armamento en Junín, a la que define como un “narcomunicipio”. Aunque aclara: “Todavía podemos evitar que se abran las puertas al narcotráfico”. Recuerda que ya hay en el distrito dos detenidos por drogas, un flagelo que no podría crecer sin connivencia del poder político, y reclama que la problemática sea atendida de manera “urgente”.
De Bergoglio a Meoni
"El libro va a camino a convertirse en 'maldito', algo que sorprendería al propio Francisco", sostuvo Bello respecto de su trabajo sobre Mario Bergoglio, al tiempo que retomó las palabras del sumo pontífice para rechazar el ataque que sufrió en aquella oportunidad: "Tiene varios seguidores a los que debería explicarles bien que significa hacer 'lío'. Porque si lo interpretan como la entrega de un jabón en un ámbito cultural, estamos en serios problemas".
Lío es, de hecho, lo que se registra en Junín. La situación se agudiza. Nadie puede descartar una feroz interna política. Campenni maneja el área de salud por su influencia sobre la Federación de Clínicas, Sanatorios, Hospitales y otros establecimientos de la Provincia de Buenos Aires (FeCliBA). Su mujer, Marisa Miriam Muñoz Saggese, es, además, jueza de Garantías.
Ante la sumatoria de agresiones, Bello amenazó que si las autoridades siguen “dejándose estar”, Junín va camino a convertirse en México. Por otro lado, fuentes locales que pidieron el anonimato dijeron lo mismo ante la consulta de NOVA: “Llegamos a tener todos una mordaza, nadie puede contar lo que está pasando”.
¿Y qué está pasando? Narcotráfico, violencia, clientelismo, juego clandestino, intercambio de favores políticos. En Junín hablan del Barrio Lihué, cuyos lotes fueron ocupados por un asentamiento. “Tomaron los terrenos y los dividieron”, señaló ante este portal una fuente local, que agregó que “se están empezando a meter en las casas y en las quintas, y es todo por una cuestión política”.
“Todo lo que se dice entre gallos y medianoche es cierto”, aseguran en el distrito que comanda Meoni, a quien le atribuyen prácticas históricamente identificadas con el peronismo.


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