En las últimas horas las petroleras aplicaron nuevos incrementos en los combustibles. Admiten que este año podrían aumentar nuevamente por encima de la inflación. El litro cuesta casi un dólar
En las últimas horas, YPF y Petrobras retocaron las pizarras. La primera modificó el valor de la nafta súper, que la llevó a 3,647 pesos y la segunda aumentó ese mismo combustible hasta ubicarlo en 3,739 pesos.
Pero en los últimos días del año pasado, también Shell y Esso habían modificado los valores de sus pizarras. Luego que la compañía del tigre fuera la primera en pasar la barrera de los $4 en la ciudad para su nafta de mayor octanaje, las demás empresas siguieron por detrás. En Esso, la 8000 cuesta $4,080; en Shell, la V-Power se vende a $4,098; y en Petrobras, la Podium, alcanza los $4,079.
Según las estimaciones de los propios estacioneros, en 2009 se produjo un salto en los precios que rondó el 20% para las naftas y alcanzó el 28% para el gasoil.
Fue además el año donde se extendió la versión "euro" de diesel y donde desapareció de las estaciones la nafta común. La apuesta es avanzar cada vez más en combustibles refinados, acompañando el desarrollo de la tecnología automotriz.
Lo cierto es que las subas se dieron en pequeños porcentajes pero de manera reiterada en el segundo semestre del año pasado. El proceso se dio luego del extenso período donde los valores permanecieron congelados por una decisión del Gobierno Nacional que vio en el sector un riesgo para el rebrote inflacionario. Como se sabe, los combustibles impactan en los fletes y estos en las mercaderías transportadas. Finalmente, el alza se traslada en buena medida a las góndolas. Los "acuerdos" con los empresarios estuvieron a cargo del polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que logró mantener a raya las subas.
Pero el freno en las pizarras también trajo como consecuencia un retraso evidente en los precios dentro del contexto general de la economía, y en cierto punto los estacioneros le asocian a eso dos efectos: la pérdida de rentabilidad del negocio y también un aliento para el consumo.
La primera de las consecuencias enumeradas por los empresarios del combustible llevó al cierre de numerosas estaciones de servicio en todo el país, incluido Río Cuarto. Pero a su vez, se generó también un proceso de desabastecimiento que completó el panorama y las dificultades.
Curiosamente, a medida que los valores tomaron el camino de recuperación, la escasez comenzó a alejarse. Durante el último año los faltantes fueron mucho menos frecuentes que en 2008. De todos modos, los estacioneros aseguran que los incrementos estuvieron lejos de recomponer los márgenes de ganancia del negocio, que hoy se ubica alrededor del 8%. Es que aseguran que del incremento hay que descontar la suba inflacionaria, y del resto, perciben menos del 10%.
Por eso mismo, ni bien comience febrero, las cámaras que nuclean a los expendedores de combustibles buscarán retomar las negociaciones con las petroleras para lograr ampliar ese margen. En mayo del año pasado, esas discusiones llevaron a YPF a mejorar la utilidad de las estaciones en más de un punto porcentual. Buscarán que eso se extienda a todas las demás.
"Hay un atraso en los precios del 35%"
El presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles, Hidrocarburos y Afines de Córdoba, Raúl Castellano, admitió ayer que los aumentos en los combustibles durante el último año alcanzaron el 20% en las naftas y el 28% en el gasoil, pero destacó que habrá que esperar subas similares para 2010.
"Los combustibles aumentarán un porcentaje similar al del año pasado. Es decir, el piso será el nivel de inflación y sobre eso habrá que sumarle algún punto más por el atraso que hay en los valores", destacó el empresario a PUNTAL.
Según la estimación de la FECHA, "el atraso con respecto a Brasil, Chile y Uruguay ronda el 35 por ciento", indicó Castellano.
El presidente de la entidad cordobesa de combustibles añadió que "los retoques en los precios son lógicos teniendo en cuenta el atraso que veníamos teniendo en los últimos años y que comenzó a recuperarse en 2009, donde hubo varios incrementos", dijo.
Por último, Castellano explicó que "de todos modos la situación de las estaciones sigue siendo delicada y los márgenes de utilidad son muy escasos", destacó.
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