En todos los lugares consultados sobre el futuro en la crecida del río frente a nuestras costas y los problemas que podría traer en la comunidad ramallense, la respuesta es que no se puede aventurar ningún tipo de pronósticos. En forma oficial se mencionó que el cambio climático genera nuevos fenómenos y comportamientos en las aguas, por lo que es muy difícil predecir lo que puede pasar. Por las dudas desde el ámbito municipal ya se han tomado algunas precauciones.
La crecida que está experimentando el Río Paraná en diferentes provincias de nuestro país traería consecuencias en los partidos costeros de la provincia de Buenos Aires, pero aún se desconocen la magnitud que pueden llegar a tener. EL NORTE intentó buscar información de primera mano en la sede de la Prefectura Ramallo, pero no fue posible ante la disposición que emanó hace un par de años desde el Ministerio del Interior, y que impide tener contacto con los medios de prensa sin antes gestionar un contacto vía fax o correo electrónico con la superioridad de la fuerza.
De igual manera y ante el pedido de EL NORTE, uno de los integrantes de la fuerza en el más estricto off entregó un panorama de la situación: “Hoy no podemos decir ni a cuánto va a llegar la altura del agua, ni los problemas que nos puede llegar a traer porque la información con la que se cuenta es muy poca. Sabemos que en las próximas horas el río llegará el pico de la crecida en Chaco y Corrientes, también es complicada la situación de Entre Ríos, pero nosotros recién tendremos el pico de crecida en los primeros días de julio. Hoy –por ayer- decir un pronóstico sobre lo que se espera sería un tanto apresurado y lo único que te puedo decir es que también tenemos una gran incertidumbre”.
Por otra parte expresó que se encuentran alerta, pero que solo queda esperar el destino de las aguas que bajan desde Chaco, Corrientes y Entre Ríos, para saber el grado de problemática que se puede tener en nuestra zona.
Actualidad local
Ayer, el río frente al puerto de Ramallo marcaba una altura de 2,75 y se encontraba estable respecto al día anterior. Cabe recordar que para estar en estado de alerta la altura tiene que superar los 3,50 y etapa de evacuación llega cuando el rio sube a los 4 metros de altura.
De igual manera, y a pesar que hasta el momento se está lejos de ese pico, desde el gobierno municipal se puso en marcha un operativo de alerta para ir anoticiando a los habitantes de la zona ribereña y a personas que viven en la zona de islas, que estén pendientes sobre la posibilidad de creciente. Según se informó desde el municipio local, en lo que es la zona costera local habría unas ocho familias que podrían sufrir los embates del agua si se produce una crecida que vaya más allá de los 4 metros.
“En los últimos días nos venimos reuniendo integrantes de este gabinete y representantes de prefectura con el fin de coordinar los pasos a dar con esta crecida que presumiblemente se daría frente a nuestras costas. La información que tenemos en nuestro poder nos hace saber que en unos quince días se podría estar dando el pico en nuestra zona y por eso motivo estamos viendo cómo va evolucionando. Una crecida como la que se está produciendo en el norte no siempre repercute en nuestra zona, pero si la situación se mantiene en aquellas provincias eso produciría que toda esa gran masa de agua pueda llegar dentro de unos quince días”, informó el Lic. Daniel Sbuttoni, Coordinador del Gabinete Municipal.
Por otra parte informó que ya han estado en contacto con vecinos que se domicilian en la zona costera y también en las islas para informarles sobre la situación:” Desde el área de Desarrollo Local se hizo un relevamiento en esos lugares para ir tomando contacto con los vecinos, informarles de cuáles son las perspectivas para los próximos días, y ver qué tipo de ayuda necesitarían si tuviesen que ser evacuadas. En la actualidad ninguno de ellos aún se vio perjudicado por esta situación, pero creemos que cuando lleguemos a la altura de alerta y mucho más a la de evacuación, van a tener que ser trasladados a otros lugares para prevenir cualquier tipo de problemas”.
La zona turística es uno de los lugares más expuestos al crecimiento del río Paraná y por ese motivo también se han tomado algunas decisiones, según lo informado por Sbuttoni: “Teniendo en cuenta esto ya hemos tomado algunos recaudos como la compra de material para construir terraplenes y el alquiler de la maquinaría que nos permitiría trabajar en la zona turística. Lamentablemente el paso del agua no se puede frenar, pero si se pueden impedir las sudestadas y de esa manera prevenir que no se produzcan destrozos en los bienes municipales y en los privados”.
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