Marco el contraste entre “el genuino compromiso con el desarrollo con inclusión de las comunidades indígenas versus el desconocimiento, la incomprensión o los intereses subalternos”.
Fue categórico al afirmar que “Formosa ha sido pionera y vanguardia en el tratamiento de la temática de desarrollo con inclusión”, y en la misma línea al subrayar que “nadie como la gestión del gobernador Gildo Insfran hizo tanto por los aborígenes”.
Advirtió el hecho de que “la sensibilidad que genera el tema induce a una rápida identificación con los derechos y necesidades de los mismos. Sin embargo, este deseable fenómeno de sensibilización hacia esta problemática amerita proponernos el análisis objetivo de la misma y la definición de vías de resolución de las restricciones al alcance de los derechos que, como cualquier ciudadano argentino, les cabe a los integrantes de las distintas etnias de nuestro país”.
Sostuvo el parlamentario que “fue el gobierno peronista formoseño el que comprendió la intima relación de estas comunidades con la tierra promoviendo la más amplia titularización de tierras a favor de las comunidades aborígenes, otorgándose más de 300.000 hectáreas, mayoritariamente en propiedad comunitaria, a través de una ley revolucionaria, aún no igualada en todo el territorio nacional. Esta ha sido la primera y más clara expresión del reconocimiento de derechos a las comunidades aborígenes. Incluso ha sido vanguardia al reconocer como personas jurídicas a las comunidades a pesar del criterio negativo hasta ese entonces sostenido por juristas e incluso por la Corte Suprema de la Nación”.
Sostuvo que “casi en soledad, la provincia de Formosa preservó los objetivos de desarrollo con inclusión, atravesando los difíciles años del neoliberalismo de los ´90 y gracias al convencimiento del actual proyecto político que mayoritariamente apoya el pueblo formoseño, propone, desde su inicio las banderas del desarrollo y la inclusión de todos los formoseños”.
Expuso que “desde un principio se identificaron los factores que hicieron a la histórica exclusión de nuestras comunidades originarias. No es sencillo revertir siglos de exclusión centralista de las provincias periféricas, exclusión que se profundiza cuando vemos el tratamiento hacia las comunidades aborígenes. Formosa, a pesar de ser la segunda más joven del territorio argentino, fue la primera en reconocer su identidad multiétnica y pluricultural, enriquecida desde un principio por cosmovisiones muy diferentes (comunidades indígenas, inmigrantes paraguayos, europeos, correntinos, salteños, etc.). Fue necesario profundizar el proceso de transformación positiva para las comunidades de las tres etnias que forman parte de nuestra cultura para preservarlas y para que de esa manera contribuyan al acervo colectivo”.
Fue clarificador al exponer: “No existen milagros en los procesos de transformación social. Se requieren visión política y capacidad para tomar decisiones y realizar acciones. Con esta convicción se inicia un proceso para generar condiciones de equidad hacia estos formoseños que históricamente fueron relegados”.
Logros concretos
A modo de exponer logros, contrasto escenarios de años atrás respecto a los actuales. Evoco que “hacia el año 85 nos enfrentábamos a un índice de mortalidad infantil del 103 por mil. ¿Cómo revertirlo con nula infraestructura de comunicaciones, de caminos, de salud, de educación y se acceso al agua, de vivienda? Al inicio de los ´80 apenas había dos médicos en el departamento Ramón Lista, el de mayor proporción de población indígena.
A partir de la puesta en marcha del modelo formoseño que propuso este proyecto político, la mortalidad infantil en las comunidades se redujo en un 85% respecto a aquellos indicadores, en tanto que el promedio de peso al nacer en las mismas supera el peso promedio de los nacidos en toda la provincia”.
Abundo diciendo Basterra que “el crecimiento demográfico de estas comunidades es ampliamente superior al promedio provincial. Los planes sistemáticos de vacunación hicieron que desde 1985 a la fecha no se hayan producido brotes de enfermedades inmunoprevenibles. Esto no ha sido obra de la casualidad, responde a un modelo político que en esa zona generó infraestructura sanitaria (2 hospitales, 8 centros de salud, 12 ambulancias), sumó profesionales y asistentes (25 médicos y un importante número de los 156 agentes sanitarios aborígenes), desarrollo sistemas de provisión de agua potable, generó infraestructura de caminos y de energía, pero por sobre todas las cosas, integró culturalmente al sistema a miles de comprovincianos”.
Expuso asimismo que “la educación intercultural bilingüe, con más de 450 MEMAS (Maestros Especiales de Modalidad Aborigen) ha sido el gran motor de la inclusión educativa de los jóvenes aborígenes. Por primera vez en nuestra corta historia, más de 200 jóvenes aborígenes pueblan aulas terciarias y universitarias. No en vano en esta gestión se alcanzaron las 366 unidades educativas de modalidad intercultural bilingüe entre Niveles Inicial, Primario, Secundarias y Terciario, con una matrícula de 21.143 estudiantes indígenas”.
Dijo que pudo recorrer de un extremo a otro mi país. “No he visto en ninguna otra provincia un proyecto con políticas tan abarcativas para con las comunidades originarias”, de ahí que le surgen interrogantes: “¿qué pensar de lo que dicen quienes han representado los intereses porteños, tanto de derecha como de izquierda, tanto del PO como de algún columnista del diario la Nación? Lo primero que se me ocurre es suponerlos ignorantes y desconocedores de la realidad, movidos por una sensibilidad abstracta producto de esa falta de conocimiento”.
Aludió a que “uno podría suponer que una visión centralista que expresa opinión acerca de la problemática de los pueblos aborígenes de la provincia de Formosa, desconoce este proceso de desarrollo, integración e inclusión de dichas comunidades al conjunto de la sociedad formoseña”, para referir acxto seguido a que “esta idea queda sublimada a la intencionalidad política evidente de quienes pretenden frenar el proceso de profunda transformación revolucionaria que llevan a nivel nacional la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner y a nivel local el gobernador Gildo Insfrán”, subrayando que “en ese camino confunden a muchos, pero la evidencia de la realidad demuele sus argumentos y la verdad se verifica siempre a partir de la voluntad popular”.
Exabruptos
Lamento que “los exabruptos llegan al extremo cuando se catalogan a la presidenta y al gobernador como genocidas”, para enfatizar que “una población que mejora sostenidamente no puede ser un población objeto de un genocidio. Por el contrario, hay que identificar a quienes se benefician de la confrontación y de las salidas no institucionales y que no respetan la voluntad del pueblo para alcanzar sus objetivos y demostrar sus intereses subalternos”. Basterra acoto que “ninguno de ellos dice ni apoya el espacio de debate y de consenso que se lleva adelante desde abril del año pasado, con reuniones regulares, la última a principios de diciembre y de la que participa Félix Díaz, aún cuando sólo representa a una única comunidad, como lo es La Primavera”.
Concluyo sosteniendo el legislador que “el camino es y será la democracia. Los pedidos de intervención, las acusaciones sin sustento, el desprecio por la justicia y las instituciones es la expresión de quienes no aceptan que el proceso de desarrollo con inclusión que se da en Formosa y en Argentina es un camino sin retorno y que incluye a todos y todas”.




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