“No hay nadie que esté enojado porque no tiene protagonismo”

“No hay nadie que esté enojado porque no tiene protagonismo”
Maximiliano Ríos analizó el presente de un Quilmes que cuenta con varios jugadores capaces de anotar, pero que, según su óptica, equitativamente reparte las responsabilidades en ofensiva
Quedan pocos segundos para el cierre del tercer cuarto. La ofensiva es para Quilmes. Sube la pelota Maximiliano Ríos, el goleador del equipo. La pica y cruza la media cancha. Lucas Ortiz, otro de los anotadores, se la pide sobre la izquierda. Quiere resolver él. No recibe y se fastidia un poco. La jugada sigue, el portador penetra, descarga con Romero, quien a pesar de tener el tiro, ubica a Ortiz a 45 grados y éste “castiga” para poner, sobre la chicharra, un triple que coloca el 58-49 ante Ciclista de Junín. Una conversión determinante para destrabar un partido peleado, para ingresar al cuarto final con aire y para levantar a todo el Once Unidos.

Esa secuencia grafica un rasgo esencial de la versión 2012-2013 del “Tricolor”. El de Leandro Ramella es un equipo que tiene jugadores con mucho poder anotador en sus manos. Y eso, no siempre es positivo. El ego alto y la confianza excesiva pueden jugar una mala pasada, pero, por ahora, en el escolta de la tabla del TNA está bien repartida la ofensiva. Al menos, eso reconoció Maximiliano Ríos en diálogo con El Atlántico tras la victoria. “No hay nadie que esté enojado porque no tiene protagonismo. Al contrario, es más fácil jugar. Es bueno tener variantes porque así podemos castigar al rival cuando ayuda. Son cosas que uno va comprendiendo con el pasar de los años. Hay que estar tranquilo porque las chances siempre llegan”, reconoció el nicoleño cuando se le recordó la jugada final del tercer parcial. “Me doblaron a mí, quedó solo Romero, le salieron al “Kily” y Lucas castigó”, relató el escolta que promedia 17,9 puntos en 17 cotejos en la actual campaña.

No obstante, Ríos reconoció que, a pesar del gran poder de anotación individual y del conjunto “lo mejor nuestro tiene que ser siempre la defensa. Esa es la meta que nos propusimos al empezar la segunda fase. Dejamos en 67 puntos a un muy buen equipo. Poder cumplirla es importante porque nos vamos afianzando”.

Sobre el triunfo del domingo y el futuro cercano, el escolta analizó: “Ciclista es un equipo que está a la altura nuestra. Tiene muchos jugadores que pasaron por la Liga A, pibes con experiencia y que juegan muy bien al básquet. Era clave para nosotros este partido, porque quedamos a medio punto de Huracán de Trelew y de Sport Club. Ahora viajamos a jugar con ellos, y después tenemos al otro acá en casa. Estos 20 días para nosotros son fundamentales. Estos tres partidos van a determinar si podemos estar ahí arriba en los primeros puestos o vamos a pasar al pelotón del medio”. Además, agregó: “Es muy positivo tener cuatro partidos de local y dos de visitante. En Once Unidos somos muy fuertes y es grato saber que tenemos más chances de jugar en casa”.

Ríos también dedicó un párrafo para Cristian Romero, quien pudo jugar su primer partido en Once Unidos tras una larga inactividad y empezó impreciso pero luego mejoró. “Es muy entendible lo del “Kily”, porque hace 7 meses que no juega. Tiene ansias de contacto con la pelota, de poder jugar. Lo hablé con él en el entretiempo y me decía eso, que no lo podía manejar. A mí me pasó cuando tuve el desgarro. Él va a ser importante porque le va a dar recambio a los internos, a Maxi Maciel que venía jugando muchos minutos. Podemos repartir todo un poco más, incluso el goleo. Tenemos que poner cuatro o cinco jugadores en doble dígito, como viene pasando de local. Eso es clave”.

Luego, palpitó el choque del viernes ante Huracán de Trelew, el puntero. “Es una final. Ellos no perdieron de local y nosotros fuimos el que mejor partido le hicimos. Perdimos con un triple de (Federico) Mansilla sobre la hora. Y no éramos tan sólidos como ahora. Confiamos mucho en el equipo y estamos muy tranquilos”.

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