Un nadador que hace historia

Un nadador que hace historia
El quilmeño Walter Ruano cruzó las heladas aguas del Canal de Beagle en 43 minutos y ya piensa en nuevos desafíos. Sin traje de neoprene, sólo llevó las antiparras, un gorro y la malla. Ahora quiere hacer lo mismo en el Estrecho de Magallanes

El nadador quilmeño Walter Osvaldo Ruano cruzó el 2 de agosto el Canal de Beagle, tal como lo había planeado. Los dos mil metros de la helada travesía fueron hechos en 43 minutos, con una temperatura del agua de entre 3 y 4 grados y una sensación térmica, fuera de ella, de -5 grados. Incansable, ahora planea cruzar el Estrecho de Magallanes."El mar estaba bien planchado, sin viento ni lluvia y la verdad que el agua estuvo espectacular", contó horas después Walter, cuya historia se dio a conocer en EL SOL meses atrás.Si bien para cualquiera puede ser un reto imposible, para el nadador de 47 años todo se desarrolló con normalidad: "me sobraron poco más de 15 minutos de natación", dijo, teniendo en cuenta que se había entrenado varias veces durante una hora en similares condiciones.Y, como también lo había planeado, no llevó traje de neoprene: solo contaba con antiparras, un gorro, una malla y la vaselina con la que se había untado el cuerpo.Walter hizo el primer cruce en aguas heladas en diciembre de 2004. Sin embargo, unir la isla argentina de Iturrieta con la chilena Bartlett en pleno invierno y en esas condiciones fue una experiencia inédita para el deporte."Siempre dependimos de las autorizaciones de Argentina y Chile, por eso se fue variando la fecha y el lugar. En un principio era desde Almanza hasta Puerto Williams y nos dijeron que no porque en esos momentos en invierno son muy extremas las condiciones tanto del agua como del clima, inclusive para llegar hasta Almanza, entonces nos decidieron cambiar el cruce", contó. "La próxima me gustaría concretar Almanza-Puerto Williams pero tengo que organizar con la gente de Prefectura y la armada chilena los trámites administrativos que hay que hacer. Y después estuve hablando con los guardavidas de Río Grande para hacer un desafío más grande que es cruzar el Estrecho de Magallanes por Punta Delgada."Este diario publicó la historia de Walter, docente y padre de cinco hijos. Vivió hasta hace quince años en Don Bosco, estudió en el viejo Chaparral, se recibió de técnico químico y cuando fue despedido de una empresa de la localidad de Gutiérrez, decidió viajar a Ushuaia. "Estaba trabajando en una empresa cerca del cruce de Alpargatas hace quince años y hubo reducción personal. Como no había otras posibilidades de trabajo me vine para acá, porque tenía unos amigos, pensando en quedarme un tiempito nomás", contó al programa Ir a Más de FM Sur. Actualmente, trabaja como profesor de química y guardavidas en la pileta del Polideportivo Municipal, donde encontró gente con la que comenzó a ingresar a las aguas frías aguas del canal. Es "una iniciativa que tuvimos con unos compañeros guardavidas hace cinco o seis años. Como empezamos en invierno, íbamos rompiendo la capa de hielo que forma el rocío. El primer cruce del canal lo hicimos los seis con traje de neoprén pero ahora tengo la intención de hacerlo sin traje, la última vez que lo hice la temperatura estaba a 7 grados y estuve una hora dentro del agua". El entrenamiento y la adaptación a las bajas temperaturas, que comenzó desde que se mudó al sur, son fundamentales para esta aventura, al punto que empezó a disfrutar del frío extremo del agua. "Es un trabajo de adaptación al agua que no se hace de un día para otro, sino que requiere un entrenamiento especial", acotó. Walter agradeció a quienes con él para lograr el cruce del Canal de Beagle: Diana Méndez (patrón de la embarcación), la marinera Solana Gel, el médico Gustavo Welth y los nadadores de rescate Lucas del Pozo y Sebastián Cortizo.

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