Las huellas del menor se pierden a orillas del Dulce. Una vecina lo vio por última vez jugando cerca de una casa deshabitada, que está a metros del agua.
Con el paso de las horas, la desesperación e angustia aumentan. Los esfuerzos policiales y familiares, por segundo día consecutivo, quedaron truncos tras la búsqueda por las aguas del río Dulce y el monte, a la altura del barrio LosTelefónicos, de la ciudad Capital.
Hasta anoche nada se sabía de Bautista Isaías Mateo Juárez, quien el 16 de junio pasado cumplió dos años. El domingo pasado, minutos antes de la una de la tarde, lo vieron por última vez cerca del curso de agua. Desde ese momento se inició un intenso “rastrillaje”, pero sin resultados positivos.
El domingo, con la caída del sol, la Policía interrumpió la búsqueda del niño, pero los familiares compraron combustible y realizaron antorchas con las que intensificaron el “rastrillaje” desde la Calle 501 sin número del citado complejo habitacional hacia el sur de la ciudad Capital. Buscaron por el monte y por el costado del río. Anduvieron durante horas por varios kilómetros, pero no encontraron ningún indicio del menor, quien reside a poco más de cien metros del Dulce.
Para los investigadores, una de las fuertes hipótesis es que cayó al río. Esto se sustenta en que una vecina lo vio por última vez jugando con la tapa de un lavarropas cerca de una casa en construcción que está a pocos metros del Dulce. Las huellas del menor se pierden cerca del borde del cauce, donde hay un barranco de unos tres metros. Los perros de la Sección Canes también llegaron hasta allí.
Personal del Grupo Especial de Rescate (GER) reiniciaron ayer el “rastrillaje” acuático por varios kilómetros en un cauce que lleva una importante correntada.
En tanto, por la orilla montuosa se desplegó una apreciable cantidad de uniformados de la Comisaría Séptima, Zona Sur, Sección Canes y Montada. Pero no encontraron nada.
Comentá la nota