El Inti dictó cursos de capacitación a productores de San José de la Dormida. Quieren mejorar la calidad.
En este caso se trabajó en forma coordinada con el Programa Federal de Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable (Profeder, dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la Provincia de Córdoba) y el Programa Nacional de Microcréditos del Ministerio de Desarrollo Social, también conocido como Banquito de la Buena Fe.
Según informó el portal de internet “Así Somos”, la capacitación recorrió todos los aspectos técnicos centrales para lograr lanas de mejor calidad: manejo de las majadas, cuidado de corrales, esquila, separación y clasificación de vellones, y tipos de lanas.
El trabajo de reconocimiento de las cualidades técnicas de los lotes de lana provenientes de las majadas locales permitió concluir que se dispone de una reserva genética de gran aptitud para la producción textil de base artesanal, con predominio de la raza Corriedale con una finura o grosor estimado en 26 a 30 micrones, que equivale a un parámetro óptimo para la región.
Los técnicos de la Unidad de Extensión (UE) del Inti de Cruz del Eje remarcaron el concepto de agregado de valor en una cadena productiva y la necesidad de promover la calidad y equidad en cada uno de los pasos que van desde la generación de la materia prima hasta la comercialización final de las prendas. Leandro Rueda, técnico de la UE del Instituto señaló que “desde el Inti buscamos construir la cadena, el eslabonamiento textil artesanal, la articulación de productores, hilanderas, tejedoras, tejedores, elaboradores de fieltro y la comercialización de los productos finales”. La idea es replicar las experiencias que ya están en marcha en otras regiones de la provincia y del país, donde artesanos y productores sostienen esta actividad que conjuga factores productivos, tecnológicos, asociativos y de identidad regional.
En este marco, el Inti asiste a todo el entramado textil artesanal y está liderando a nivel nacional
-y desde este año también en Bolivia- un proceso de desarrollo y transferencia de una nueva rueca a motor en diálogo con los artesanos.
Como instancia final de la jornada de capacitación se abrió un espacio de intercambio con vistas a evaluar los pasos a seguir. Las próximas actividades comprenden el acopio de aproximadamente 1.000 kg de lana seleccionada y enfardada para procesar.
Por otro lado, entre las organizaciones participantes, se acordó gestionar un fondo rotatorio para afrontar la primera etapa de este eslabonamiento productivo.
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