La Nación posterga obras eléctricas clave para Mendoza

La Nación posterga obras eléctricas clave para Mendoza
Según el Consejo Federal de la Energía Eléctrica, hay propuestas de nuestra provincia que deben esperar hasta 2016. En cambio, San Juan arranca este año.
La capacidad de gestión de los funcionarios mendocinos suele ponerse en tela de juicio cada vez que se analiza el impacto que la asignación de los fondos federales tiene en la obra pública de cada una de las provincias.

En el caso específico de Mendoza, ese análisis se torna mucho más exigente en virtud del alineamiento político absoluto que se exhibe con la Nación. Se especula que ese vínculo supuestamente privilegiado debe traducirse en beneficios, pero esto no siempre es así.

Por el contrario, es habitual la queja, tanto desde algunos sectores productivos cuanto de la misma oposición, sobre la condición de relegamiento que hoy Mendoza tiene con respecto a la Nación.

Esta situación parece confirmarse si se analiza el reciente informe del Consejo Federal de la Energía Eléctrica (CFEE) en su revisión de la "priorización de obras del Plan Federal de Transporte Eléctrico II -2011-2016".

Este documento recalifica y establece un orden de prioridad de las obras que oportunamente presentaron las provincias (para el período 2004-2010) que no habían sido puestas en servicio y que sí podrían activarse en un futuro próximo.

Para el gobierno provincial, esta reconfiguración apunta a pensar y mirar de "manera regional" el sistema de energía eléctrica nacional, así como a "fortificar el sistema de transporte" para lograr financiamiento de obras no tanto "provincia por provincia", sino con una visión macro.

"Por ejemplo, en el período 2004-2010 se priorizó el NOA, porque a lo que se apunta es a ver la Nación de una manera integrada", asegura el secretario General, Legal y Técnico de la Provincia, Francisco García, que además es consejero por Mendoza en el CFEE.

Mendoza, sin prioridad

Pese a la salvedad que plantea García, la que fundamenta al establecer que en su momento la línea Comahue-Cuyo no entró en el Plan Federal, lo cierto es que, justamente, en esta revisión se apunta principalmente a "definir el plan de obras prioritarias" según el "desempeño operativo y la estimación de Energía No Suministrada (ENS) esperada en caso de no construir cada obra".

Así, este Plan Federal II, "vuelve a priorizar" y contempla nuevas necesidades, como por ejemplo "el crecimiento del Sur provincial" y las demandas que ello acarrea; aunque ello no implique que esas obras no puedan -a su vez- financiarse desde otras fuentes, por ejemplo, a través del producido de Nihuil IV, asegura García.

La evaluación final del CFEE, considera una primera falencia de los informes técnicos locales ya que se admite que "el análisis se dificultó debido a que en las obras propuestas por las provincias en muchos casos no fueron justificados con un pronóstico de crecimiento de la demanda". Es decir, qué necesidad tiene ese emprendimiento de cara a un futuro de mayor consumo energético.

El análisis resulta lapidario para Mendoza. De 18 obras propuestas, sólo una fue calificada con "prioridad C para el año 2014", es decir que tampoco existe demasiada factibilidad de que se concrete el año próximo, pese a que muchas son promesas de larga data. Se trata de la ampliación de la línea de 220 kilowatts Cruz de Piedra-Gran Mendoza.

El CFEE establece cuatro tipos de prioridades: "A" (obras imprescindibles para evitar cortes); "B" (obras para evitar que la ENS resulte superior al 30% de la demanda del área abastecida durante 10 días corridos); "C" (casi todas las que propuso Mendoza, que implican mejoras en la seguridad y confiabilidad, así como en la calidad del servicio) y "D" (obras destinadas a la integración de áreas aisladas).

A la cola

En el mismo informe del CFEE, hay otras 13 obras a las que directamente se las calificó también como "Prioridad C" pero para el año 2016. Es decir, casi al final de la cola de los proyectos regionales.

Pero con una agravante, ya que en la mayoría de los casos -específicamente en 11 de ellos-, la calificación se acompaña en el documento con una leyenda que se repite casi como un reto escolar: "La información recibida no permite evaluar la necesidad de la ampliación y los inconvenientes que presenta el sistema de subtransmisión y distribución...".

Ello alude -según especialistas del sector- a las falencias de las presentaciones oportunamente giradas por los técnicos mendocinos a la Nación. En esta situación se encuentran, entre otras, la estación transformadora Cruz de Piedra-San Juan; Los Reyunos-Gran Mendoza; la ampliación para cubrir la demanda del Parque Industrial Petroquímico; la apertura Anchoris-Bajo Río Tunuyán; Tupungato-Villa Seca; la estación transformadora del Parque Industrial Las Heras; o la nueva estación transformadora San Rafael, entre las más significativas.

García dice desconocer "qué puede haber pasado" con la documentación necesaria para fundamentar la importancia y la necesidad de esas obras. "Hubo un trabajo muy fuerte entre la transportadora DistroCuyo, el EPRE y el ministerio de Infraestructura" para hacer la justificación de los proyectos. "Se mandó, se revisó y se volvió a mandar... No sé si faltará algún dato o si está incompleto, pero tampoco tengo ninguna nota donde se me reclame", justificó.

Por otra parte, las cuatro obras que sí están en ejecución son aquellas con financiamiento de los operadores privados (Edemsa y Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz) "con recurso tarifario", es decir, en definitiva, con el aporte de los propios usuarios.

Se incluye aquí la construcción de 35 kilómetros de segunda terna sobre estructura existente PIP-Boulogne; la estación transformadora Villa Hipódromo; la adquisición y montaje de un transformador para la ampliación de la estación transformadora Puesto Rojas y la construcción del segundo campo en la estación transformadora Boulogne.

Como contrapartida, y sólo a modo de ejemplo, el mismo informe consigna que la provincia de San Juan propuso ocho obras, de las cuales el documento categoriza a tres como "Prioridad A para 2013", a cuatro como "Prioridad A para 2014" y una como "Prioridad A para 2015".

Es decir, todas como altamente prioritarias y en la línea de partida para el próximo año y los subsiguientes. Además, a ninguno de estos emprendimientos se les reprocha la falta de información para su correcta categorización, lo que da a entender que -en todo caso- esas obras eran (tal vez) efectivamente más necesarias o que los funcionarios sanjuaninos hicieron mejor los deberes y por ende, lograron una mejor nota.

Para García, "al sistema provincial le falta, pero no está mal. Soportó los apagones recientes... Tal vez lo que se deba comprender es que en un contexto más amplio, las obras en San Juan son más necesarias. O que por otro lado, esa categorización que hace el CFEE no significa de ninguna manera que sea inmodificable si se demuestra la urgencia o la necesidad. Porque además puede ocurrir que una obra tenga Prioridad A y no tenga el financiamiento", finalizó el funcionario.

Comentá la nota