Se trata de Norberto "Cacho" López, un vecino de 80 años que reside en San José, y fue nombrado vecino ilustre. “Recibir un reconocimiento así luego de tantos años de lucha me parece honorable y muy importante”, remarcó en diálogo con Info Región el homenajeado, que sigue trabajando por el barrio.
“Recibir un reconocimiento así luego de tantos años de lucha me parece honorable y muy importante para mí”, remarcó este vecino sobre el nombramiento de “vecino ilustre” que responde a la ordenanza número 6112 y recibió en octubre del año pasado gracias al proyecto presentado por la entonces concejal Elvira Ballesteros.
Si bien Norberto o “Cacho” -como lo llaman sus familiares y amigos- nació en Avellaneda el 10 de septiembre de 1933, parecía estar destinado a obrar por el bien de Lomas de Zamora, puesto que su nacimiento coincide con el aniversario de fundación de Lomas.
Declarado como “hincha fanático” de Independiente, este vecino practicó atletismo desde muy joven en el club de Avellaneda. “Represente al club seis años, gané muchos premios y hasta llegué a ser subcampeón argentino de esa disciplina”, destacó en diálogo con Info Región.
Para Cacho, el Rojo es más que el club de sus amores: allí conoció a quien hoy es su esposa con la que se mudó al barrio lomense de San José y formó su familia. Allí comenzó a forjar un vínculo muy “especial” con la comunidad gracias a su labor en la cooperadora de la Escuela 78 “Juana Azurduy”.
“Desde hace 40 años que estoy en la escuela. Fui presidente de la cooperadora y hoy sigo yendo todos los días porque es el orgullo más grande que tengo en mi vida. Siempre pensé en dedicar toda mi vida a los chicos. Veo que necesitan y ayudo en lo que puedo”, contó con entusiasmo López.
Con la vuelta a la democracia, en 1983, este vecino obtuvo una banca en el Concejo por la Unión Cívica Radical y desde ese cargo impulsó la creación del Jardín 923 y la Sala de Primeros Auxilios Gral. San Martín. “Tener semejante función en ese tiempo me hizo y hace sentir muy orgulloso más con el triunfo de Raúl Alfonsín, a quien considero todo un maestro”, recalcó López y añadió: “Hoy a mis 80 años sigo militando en el partido con mucho orgullo”.
Es por estos días que ya jubilado, Cacho disfruta de fines de semana junto a sus dos hijos Celeste y Aníbal y a sus cinco nietos: Matías, Nicolás, Cristian, Ariel y Antonella, con los que comparte comidas y tardes de juegos. Y sigue caminando por las calles del barrio por el que tanto hizo y al que tanto adora.

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