En Junín nació no hace mucho una solución informática para escuelas de todo el país. Su creador, Diego Fernández Zoppino, cuenta aquí de qué se trata la nueva herramienta.
Estas y otras muchas preguntas son las que Diego Fernández Zoppino, profesor de Tecnología de secundaria, se ha ido formulando a lo largo de estos últimos años. El resultado le llevó a la creación del software que aquí se presenta y que lleva el nombre de Myteacher. Al mismo nivel que Blackboard, Dokeos o Moodle, Diego Fernández lanza, para el sistema educativo argentino, un software de alto vuelo.
A continuación la explicación en primera persona del creador Myteacher:
Si tuviera que explicar en breves palabras lo que es Myteacher lo definiría como un programa virtual que conecta a todas las escuelas y a cada una en particular. ¿Cómo lo lleva a cabo? Empecemos explicando cómo funciona este programa en un centro educativo en concreto.
A través de un clic, la escuela posee un espacio virtual. Ese espacio conecta a profesores, alumnos, directivos y padres. Todos y cada uno de sus miembros tienen una función dentro del sistema. Los profesores, en primer lugar, se valen y utilizan especialmente este programa para dos fines: estar en contacto con los directivos, padres y alumnos, y crear su aula virtual. Esta aula virtual es una valiosa herramienta para ellos porque los teachers pueden con su uso no solo gestionar contenidos o materiales de Internet que les parezcan relevantes, sino llevar a cabo hasta exámenes virtuales o chats de discusión con sus estudiantes.
El alumno, por otra parte, más que acostumbrado al uso de las nuevas tecnologías, ve en este software educativo un lugar familiar y fácil de usar. En él ya no tiene que preocuparse de perder papeles o información de clase porque todo está colgado en la red. A través de este sistema, puede escribir mensajes a sus amigos del colegio o a su profesor, puede preguntar en cualquier momento sus dudas sobre la asignatura… Básicamente nunca se siente desatendido.
Finalmente, y no menos importantes, son los papeles de los directivos y los padres; pues ellos también tienen su lugar en el programa. Como supervisores que son, tienen acceso a todo lo que los profesores y los alumnos hacen en la escuela. Los padres, mediante esta herramienta, pueden saber la evolución de su hijo en el colegio, los syllabi de las distintas materias, los contenidos que se están enseñando y que están aprendiendo sus chicos…, pueden, incluso, si quisieran, contribuir activamente en el programa, ofreciendo ideas o contenidos que les pareciesen relevantes. Los directivos son el ojo que todo lo ve. Ellos, a través del programa, pueden supervisar todo lo que ocurre en la escuela, gestionando todas y cada una de sus partes para su mejor funcionamiento y su buen desarrollo.
Y esto no es todo.
La genialidad y la posibilidad de este software educativo todavía da para mucho más. Da para que cada escuela que usa Myteacher pueda saber lo que hacen el resto de escuelas que también usan Myteacher; da para que los directores de distintas escuelas que antes no se conocían, se conozcan, e intercambien sus ideas sobre sus escuelas y sus modos de gestionarlas; da para que profesores que no se conozcan entre sí puedan intercambiar materiales, enlaces, ideas o programas para hacer una educación y una clase mejor; da para que ese alumno tímido, que no se atreve a preguntar en clase sus dudas por temor a quedar en ridículo, pueda finalmente hacerlo en un aula virtual a otros estudiantes como él o a profesores de otros centros o a su propio profesor; da para que un padre, que no sabe a qué escuela mandar a su hijo, pueda tener una herramienta para comparar el funcionamiento interno de las mismas, conocer sus profesores, estudiantes, incluso puede, a través de Myteacher buscar su ubicación a través del Google Maps….
El potencial de Myteacher y su utilidad es realmente ciclópea: podríamos decir que a la altura de este siglo XXI en el que estamos. Si logramos que este software enlace e interconecte el sistema secundario argentino, la comunicación, el enriquecimiento y la calidad de enseñanza que creamos está, en mi opinión, fuera de cualquier duda. Si logramos unir todas las escuelas bajo esta plataforma, todos podremos contribuir a la mejor educación de nuestros hijos, chicos que un día serán nuestros futuros financieros, agricultores, comerciantes, investigadores, líderes, empresarios, profesores, ingenieros… y construir una Argentina más competitiva y un mundo mejor.
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