Máximo Kirchner: la política no es un currículum vitae

Máximo Kirchner: la política no es un currículum vitae

El pre candidato a diputado nacional, a horas de cerrar su campaña dialogó con La Opinión Austral. Habló de lo que conmueve con la mirada puesta siempre en la gente. 

Definió a la tarea legislativa como conceptual y política. Sostuvo que la autonomía no se declama sino que se construye y reconoció que si bien Santa Cruz no es una provincia fácil, tiene las tensiones lógicas del crecimiento. Y abogó por recuperar el espíritu de transformación que siempre tuvo el santacruceño.

En la tranquilidad de su oficina, el pre candidato del Frente para la Victoria, Máximo Kirchner, recibió por primera vez a La Opinión Austral. Rodeado de carpetas con documentación y datos -que prácticamente no consultó durante la entrevista- fue respondiendo de manera tranquila y afable cada pregunta realizada, empezando por las que buscaban conocer más que al político a la persona que durante mucho tiempo, con 38 años de edad, fue un misterio para los propios vecinos y parte de un estereotipo, que lo ubicó de una manera u otra de acuerdo a los intereses de los formadores de opinión. Se refirió a la realidad provincial, la razón de ir al Congreso Nacional. La crisis del 2007 y cómo visualiza el futuro de Santa Cruz.

 

Hay mucha gente que más allá de lo que digan los medios, no lo conocen en lo personal, ¿quién es Máximo Kirchner?

Es algo difícil de responder. Creo que eso lo pueden decir otros mejor que yo, no me gusta hablar en el sentido de definirse a uno mismo, no digo que esté bien o mal, pero creo que eso lo tiene que decir quién te conoce.

 

¿Y si tendría que decir tu máxima fortaleza?

Creo que la máxima fortaleza que uno puede entender, también la termina definiendo estos años, creo que la sociedad tiene que sacar sus propias conclusiones de cuáles son las máximas fortalezas de uno o las debilidades, uno es consciente de ellas, pero es difícil decirlas. Creo que a medida que la gente me conozca más, sacará sus propias conclusiones entre lo mediatizado y lo que uno realmente es, si les parece lo mismo o no, es algo que no defino yo sino la gente con su propio criterio y con la información que cuenten, o con la que quieran contar también.

 

¿Qué te conmueve?

Muchísimas cosas. Ahí sí que son muchas. Desde una buena canción a un buen libro, desde cómo muchas veces las transformaciones políticas o cuestiones que a veces parecen poco, no lo son. Por ejemplo, se hacen 96 viviendas y nos olvidamos que son 96 familias, 96 hogares que se forman y cuando te invitan a ingresar te cuentan cómo lo lograron, los contratiempos que tuvieron… Me conmueve mucho el recuerdo de Néstor. Me conmueve la pelea de alguien que cuenta con muchas menos herramientas que otros que se están quejando todo el tiempo. Eso me conmueve mucho, ver cómo alguien le pone ganas en situaciones que otros realmente flaquean y eso es importante, porque te da una idea de cómo es una sociedad. 

Hay cosas que te impactan. Por ejemplo, lo que me pasó en Gobernador Gregores.

Hubo un chico que hizo un spot, yo había ido a visitar la casa de un jubilado municipal y llegó su hijo, me dijo que era el mejor tecladista de la Patagonia y me invitó a ir a su casa. Fui. Era una casa de barrio de planes de la Provincia que él estaba pagando y tocó la canción de “El Santacruceño” de una manera que yo nunca lo había escuchado, era muy melancólica y me sorprendió cuando me dijo que la empezó a tocar cuando murió Néstor o a los pocos días, y la verdad es que con esas cosas uno se queda tecleando, porque lo exceden, son cosas que uno no maneja.

Y así como muchas veces uno no se puede hacer cargo de los “mambos” de odio que por ahí le agarran a algunas personas, en este caso, también te sorprende porque son cuestiones muy personales y en ese momento, estar en Gobernador Gregores, en el centro de la Provincia, en su casa, con el cerro nevado atrás, uno se da cuenta cómo se le puede cambiar realmente la vida a las personas para bien, cuando se hacen así las cosas y para mal, cuando éstas no se hacen.

 

Precisamente cómo es que se formó una especie de mito alrededor de “Máximo”, a veces como el cerebro de grandes decisiones y otras te reducían a un chico play, ¿por qué esperaste tanto tiempo para aparecer públicamente?

Mirá, yo escucho y leo todo. Puedo escuchar tu programa y algunas cosas me parecerán bien y otras no y creo que esas son las reglas, pero uno se da cuenta rápidamente cuando la crítica viene bien hecha, desde un lugar constructivo o cuando viene desde un lugar destructivo o de mera oposición. 

Y también tiene que ver la forma de ser de uno. Sinceramente, la agresión o agravios personales nunca me interesaron, pero no de ahora, de siempre. Y la verdad no es que uno dejó crecer el mito, sino que tampoco sentía que me tuviera que hacer cargo de lo que el otro me quisiera decir.

Para mí es parte de la libertad, está la libertad de opinar, de construir una personalidad que no es, pero no es algo que me desvele, porque en definitiva después comprobará la propia gente cuál es la verdad.

Pero sí hubo un momento particular que a mí me cambió y fue ver que una persona puede decir tranquilamente por televisión de que uno podía estar llorando delante de un ataúd dónde no estaría su padre. Después que te dicen eso, con todo lo que eso conlleva, lo demás que digan es chiquitito, porque no es sólo la mentira en sí, sino la crueldad de decir algo semejante. Aunque creo que esas cosas hablan más de quién las dice de que quién las padece.

 

La postulación es al Congreso de la Nación, cuál es la prioridad al llegar?

Yo creo que a veces se da una carrera de quién presenta más o menos proyectos, y yo creo que la tarea legislativa es conceptual y política. Es una herramienta de transformación del pueblo. La Cámara de Diputados representa al pueblo y ahí se definen muchos de los intereses que pueden pasar. Y lo hemos visto. De ahí ha salido el matrimonio igualitario y también otros proyectos que han sido nefastos para la Argentina.

Algunos generan frases como que es una escribanía y yo aprendí desde muy chico lo que significa defender los intereses de Santa Cruz, desde que a Cristina la echaron de bloque por hacerlo. La ventaja que tiene este proyecto político, es que cuando defendés los derechos de la Argentina también estás defendiendo los derechos de Santa Cruz. 

Creo que el reduccionismo de hablar de una escribanía habla más de quién lo dice de que quién es acusado. Mi concepto es político, yo no voy a formar parte de un bloque en sí, sino de un proyecto que todos los argentinos saben que se ha expresado claramente.

 

Hay cosas importantes que se deben debatir en el Congreso, como la coparticipación nacional…

Y ahí se tienen que sentar todos los gobernadores. Es un gran problema. Hay que ver cómo impacta en las distintas provincias. No es una deuda en particular de este Gobierno, atraviesa a todos los bloques políticos. Es un problema y es muy difícil discutirlo.

De igual manera, el fondo soja que era un derecho aduanero del Gobierno Nacional que no tenía que distribuirlo, igual se coparticipó. Habría que ver también en moneda constante cuánto ha recibido cada provincia todo este tiempo.

 

Pero también hay que poner en debate las autonomías provinciales…

La autonomía no es algo que se pueda pintar en la pared y usarse como slogan, lo importante es que el dirigente la construya. Yo lo vi a Néstor construir la autonomía de Santa Cruz y ví como la perdimos también, entonces no puede ser la excusa la autonomía. Nosotros construimos puertos y aeropuertos sin que nadie nos diera una mano.

 

Pero no podemos obviar que a los pocos meses de asumir recibió un fondo extraordinario que permitió esa autonomía y hoy no está…

¿Pero desde cuándo no está? Justamente en el cuidado de ese ahorro estaba la clave. Porque si perdés tus ahorros, perdés autonomía y comienzan a jugar otros intereses como pueden ser los mineros o los petroleros, porque terminás pidiendo adelantos de regalías o de otras cosas. Por eso creo que la autonomía es una decisión que se toma y se lleva adelante y que a veces el pueblo acompaña y otras veces prefiere o reclama otras cosas.

 

Al 2007 lo calificaste de bisagra, después de aquel conflicto social que le significó a los gremios reivindicaciones que no tenían hasta este momento. ¿Por qué?

Porque fue cuando cambió la forma de administrarse la Provincia. Se adquirió otra y creo que en estos últimos años se quiere volver a la otra forma de administración que había, en cuanto al acceso a la salud, a la vivienda y a un montón de cosas que los santacruceños antes del 2007 tenían garantizado.

Entonces yo lo vengo diciendo, no es fácil ser gobernador en Santa Cruz, esta es una provincia muy difícil de gobernar. Y si vos tenés una oposición como la que teníamos en el 2007 y fijate en ese tiempo quiénes ingresan a la política con un porte económico importante y qué problemas se comienzan a generar…

También habría que revisar quiénes decían en esa época que se podían dar los aumentos que se querían, que Santa Cruz era una provincia rica y que no teníamos que hacer nada y creo que eso fue dañino. Más allá de esas reivindicaciones y los errores nuestros en el medio. Creo que en aquel momento el enfrentamiento fue muy grande, pero también enfocado, sólo hay que fijarse en cómo le pegaron a Alicia. 

Sin embargo si vos le preguntás a la gente, como yo lo he hecho si el sistema de salud era mejor en el 200 7 o ahora y te dicen que era mejor antes. Sobre la cuestión edilicia en educación, te dicen que era mejor en el 2007 o la entrega de casas del IDUV también te dice que era mejor en el 2007, y si en estas tres cosas obtenés esa respuesta es porque se desea otra forma de administración.

 

Ahora… ¿quedaba otra salida en el 2007 distinta a la que se tomó?

Era una situación hiper compleja, con medios de Buenos Aires acicalando cualquier tipo de acercamientos y se buscó dejar a todos medianamente contenidos, pero se inició una mirada diferente y hay que respetarlo porque la gente lo acompañó y nosotros también lo acompañamos, pero eso sí, no fue más el FVS el que gobernó la Provincia.

 

Considerás que desde ese momento no gobierna más el FVS?

Desde aquel momento se fue perdiendo mucho peso, Néstor vino muy poco hasta que él anuncia que vuelve también, y entendió que fue muy dirigido aquel conflicto también, creo que fueron pasando distintas cosas en la Provincia.

Hoy algunos recargan contra la Nación, ahora Roquel fue ocho años intendente de Río Gallegos y creo que cuando él dice que el FPV gobernó tantos años la Provincia, cuestión que podemos discutir también, uno puede decir que de los últimos 12 años la ciudad la gobernó 8 el radicalismo.

 

¿Sorprendió a lo que llegó Río Gallegos?

Me parece malísimo. Yo puedo tener mis diferencias con Raúl (Cantín) pero vos viste lo que pasó con Andrea su hija, que no tenía nada que ver, y nadie lo condenó, salvo nosotros y los demás hablaban de diálogo, qué capacidad de diálogo podés tener con gente que va y golpea a tu hija en su negocio.

Las diferencias se plantean de otro modo, como lo hacemos nosotros ahora, hablando debatiendo y sin caer en golpes bajos. Creo que acá han mediatizado la política, la han porteñizado y eso es en Río Gallegos, porque si recorrés el interior, es otra realidad. No significa que no tenga problemas, pero es pujante, con ganas, muchas veces con enfrentamientos políticos duros, ásperos, pero que no llegan a este nivel de agresión.

 

Río Gallegos y Caleta Olivia son las ciudades más complicadas por diferentes motivos con sus sociedades crispadas…

Todas las sociedades tienen sus momentos de más o menores enojos. Se trata de las ciudades más pobladas de la provincia con características diferentes pero mucho tiene que ver con los microclimas que se generan e insisto de nuevo con lo mismo, que dejamos de ver a Santa Cruz con nuestros ojos y lo hacemos a través de los de otros que nada tienen que ver con el interés del desarrollo y crecimiento de la provincia y muchas veces con ocultamiento de las cosas.

Lo de las represas de Santa Cruz o la Termousina son obras estructurales y sueños de la comunidad. Yo escuchaba a Costa que decía lo de la deuda del agua en Caleta Olivia, y está bien hay que trabajar en eso pero no ha existido otro proyecto que haya cumplido tantos sueños de generaciones en Santa Cruz como éste.

 

¿Cómo ves la provincia hoy?

Yo la veo lista para seguir desarrollándose, la veo creciendo mucho. Uno puede caer en decir que está todo mal y la verdad es que para mí no es así y para un montón de santacruceños tampoco. Hay tensiones pero son demandas de crecimiento creo yo y después está la responsabilidad de los que gestionen las distintas áreas y también la sociedad hace a las condiciones de vida de la comunidad.

Algo que nosotros habíamos logrado establecer fue tener una entidad santacruceña, y eso es lo que tiene que volver a existir, y eso no significa no recibir a quiénes vengan, al contrario, que vengan a formar su futuro, porque somos una provincia que crecimos así. Si hoy lo miramos en electores, Santa Cruz del 2003 al 2015 creció un 74%, doblando la media nacional.

Y para recuperar esa identidad es ahí donde tiene que estar el Estado, porque han existido ausencias en algunas cuestiones, de propuestas hacia la gente, más allá de los recursos. Y cuando se dice que no anda el eje nación provincia municipio, tiene que buscar en cada lugar qué fallas hubo para sacar bien las cuentas y estar en claro en qué se falló.

 

¿Qué aspiras para Santa Cruz?

Ruego que se terminen las represas, que el próximo Presidente tenga la mirada que tuvieron Néstor y Cristina sobre Santa Cruz, porque para nosotros la energía es fundamental. A Néstor siempre se le recriminó es no haber industrializado la Provincia, que es cierto, ahora no teníamos el enchufe. Santa Cruz va a producir energía, y tiene que ver a qué industria asocia esa energía, va a tener más riego, en Río Turbio se estudia qué hacer con la ceniza que va a producir la termosuina para ver si se puede hacer bloques o durlock. 

Entonces si me preguntas lo que espero es que podamos producir, Creo que hay miles de cosas por hacer… Ahora si vamos a medir a ver quién tiene el agravio más alto o la lengua más estridente, la verdad es que yo te puedo asegurar que uno tiene la lengua bien filosa pero no es la idea, si eso solucionara e problema de la gente, bárbaro pero está visto que no es así. 

Las historias no se repiten, los contextos son diferentes, pero sí hay algo que el santacruceño tuvo a lo largo de su historia y fue el espíritu de transformación. Si este espíritu vuelve y se encauzan las diferencias políticas Santa Cruz tiene un futuro más que interesante y también lo tiene todo el país.

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