Ayer comenzaron las clases. El gobierno dispuso un fuerte operativo, sobre todo en zonas conflictivas.
El presidente Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN, conservador) reconoció al inaugurar el ciclo escolar que su trabajo “es muy difícil” porque deben tomarse decisiones en problemas grandes como la delincuencia y la economía.
El mandatario expresó que el crimen “debe atacarse con todo” y exhortó a gobernadores y alcaldes del país a hacer frente a las bandas del narcotráfico porque “está en su responsabilidad donde hay mando de policía”.
Ayer regresaron a las aulas 27,6 millones de estudiantes de los niveles Preescolar, Primaria y Secundaria, así como de Capacitación para el Trabajo y Normalistas, en 234.000 escuelas públicas y privadas del país.
Con los demás niveles de estudio, el número de estudiantes es de 35 millones y también regresaron a clases 1,2 millones de maestros de estos niveles de estudio.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación hizo un llamado de atención al ministerio de Educación Pública por “casos de amenazas en contra de los docentes”.
Desde diciembre de 2006, cuando asumió Calderón, México es escenario de un combate militar al narcotráfico, que provocó al menos 50.500 asesinatos . El operativo de seguridad fue ordenado por el ministerio de Educación y la secretaría de Seguridad y desde las primeras horas de ayer, tropas federales realizaron patrullajes en al menos 1.700 escuelas consideradas “de alto riesgo” y que están localizadas en las provincias de Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas, Guerrero y Michoacán.
Los gobiernos estaduales hicieron recomendaciones para saber “qué hacer ante enfrentamientos de pandillas, narcotraficantes, tiroteos, explosión de bombas, amenazas a maestros y venta de drogas”.
El operativo se realiza en “todas” las provincias, pero especialmente en “donde existe mayor incidencia” delictiva, dijo el gobierno, que reconoció que en las regiones del norte del país y algunas del sureste, como Michoacán y Guerrero, “el problema se ha salido de control”. Sin embargo deslizó que la violencia “no es una situación extendida por estados, sino en áreas de Michoacán, Guerrero, Tamaulipas o Chihuahua, entre otras”.

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