Trabajos de reforzamiento del yacimiento de Sabinas obligaron a los especialistas que participaron en San José a demorar su trabajo. En Jalisco se reportó la muerte de tres personas en circunstancias similares
Un equipo de cinco socorristas chilenos llegó la tarde del jueves a la mina de carbón en Sabinas, en el norte de México, donde los cadáveres de seis mineros han sido rescatados, mientras que otros ocho permanecen dentro de un pozo que estalló el martes, informó el secretario de Trabajo mexicano Javier Lozano.
"Ya están con nosotros los cinco expertos en minería y rescates de Chile, enviados por el Gobierno de su país para recibir su punto de vista", dijo Lozano en un mensaje de Twitter.
El grupo chileno se sumó a los trabajos que realizan los socorristas mexicanos desde el martes, cuando se registró una fuerte explosión provocada por la acumulación de gas dejando atrapados a 14 mineros dentro de un pozo de 60 metros de profundidad. Un adolescente que estaba fuera de la mina resultó herido.
El presidente mexicano Felipe Calderón se comunicó con su homólogo chileno Sebastián Piñera para agradecer "su pronta respuesta mediante el envío de un equipo de especialistas de instituciones públicas y privadas", dijo la Presidencia de México en un comunicado.
En respuesta, Piñera manifestó a Calderón su disposición a "brindar la ayuda necesaria ante la situación de la mina siniestrada de Sabinas", donde -según las autoridades- son nulas las esperanzas de hallar al alguien con vida, dada la magnitud de la explosión y el estado en que han encontrado los cuerpos.
Lozano ha señalado que son casi nulas las posibilidades de hallar vivo a alguno de los mineros atrapados, pues los cadáveres rescatados hasta ahora muestran que la explosión los mató casi instantáneamente.
Los socorristas mexicanos lograron ingresar al pozo varias horas después de la explosión y hasta este jueves han podido sacar los cadáveres de seis mineros.
Suspenden rescate de mineros mexicanos
Trabajos de seguridad, con el objetivo de reforzar las vigas del interior de la mina, obligaron a las autoridades mexicanas a suspender las labores de rescate en Sabinas, Coahuila, donde todavía permanecen atrapadas ocho personas.
Según el secretario del Trabajo, Javier Lozano, la búsqueda se reiniciará el viernes, en tanto la medida hubo que adoptarla para garantizar la seguridad de los rescatistas y evitar un nuevo siniestro en dicha veta de carbón, donde el pasado martes se produjo una explosión que sepultó a 14 mineros.
Para el reinicio está previsto que participen, en calidad de asesores, un equipo de seis expertos en rescate de mineros procedente de Chile, quienes llegaron este jueves a ese estado fronterizo, precisó el también titular de Seguridad Social.
De los seis cuerpos recuperados hasta el momento, algunos de ellos están completamente carbonizados y otros con quemaduras de segundo grado, indica un reporte de la edición digital del periódico Milenio, que además refiere el arribo al lugar de una funcionaria de la Procuraduría General de la República.
Dilcya Samantha García, subprocuradora de Control Regional de Procedimientos Penales y Amparo de la entidad, se comprometió con los familiares de los mineros atrapados y fallecidos, a actuar legalmente contra el concesionario del pozo de carbón.
Sin embargo, una reseña publicada en la web del diario Vanguardia subraya la desconfianza mostrada por los familiares reunidos en el lugar del siniestro, en tanto los responsables del accidente ocurrido en 2006 en Pasta de Conchos, Coahuila, aún no responden ante la justicia por la muerte de 65 mineros.
Entretanto, Lozano confirmó la cancelación definitiva de la concesión a la Compañía Minera Binsa, propietaria de la mina, tras las irregularidades detectadas, entre ellas la de iniciar operaciones sin contar con un permiso oficial, además de la contratación de menores.
Como resultado del estallido resultó gravemente herido un menor de 15 años que se encontraba en la superficie de la mina, y pese a perder uno de los miembros superiores ya está fuera de peligro y se recupera perfectamente de las lesiones, según el doctor Marcelo Castillero Manzano.
El secretario del trabajo apuntó que el pozo no contaba con las medidas de seguridad e higiene que establece la Norma Oficial Mexicana 032 que regula las minas de carbón, cuyos dueños aún siguen sin aparecer ni hacerle frente a los familiares de las víctimas del fatal accidente.
Otro accidente en una mina de Jalisco
Un derrumbe en una pared de unos 20 metros de altura en una mina de ópalo, entre los municipios de Magdalena y Hostotipaquillo, en la región Valles de Jalisco, dejó tres muertos.
La Dirección de Seguridad Pública de Magdalena confirmó que el derrumbe sucedió en la mina llamada Pata de Gallo, en las inmediaciones del pueblo Tequesquite.
Carlos Castañeda Magallanes, comandante de la Cruz Roja de Tequila, municipio de la misma región, informó que equipo de maquinaria pesada colaboró en el rescate de los cadáveres de tres hombres que quedaron sepultados alrededor de las 19:00 horas de este jueves.
"Las labores de búsqueda y rescate iniciaron alrededor de las 20:00 horas. Autoridades municipales desde el principio advirtieron la posibilidad de que los tres sujetos ya habían fallecido por lo que se decidió iniciar los trabajos con maquinaria" explicó.
Trabajadores de la mina señalaron que el lugar cerró a las 18:00 horas y que las tres víctimas no son empleados de la mina.
El primer cuerpo fue rescatado alrededor de las 22:00 horas, el segundo una hora después y el tercero alrededor de la media noche.
Los cadáveres fueron identificados como Alejandro García Ávila, de 26 años; Anastasio Ávila Limón, de 27, y Miguel Polanco Ortiz, de 52.
Los tres eran habitantes de Magdalena.
Pedro Ávila Limón, hermano de una de las víctimas, reconoció que los tres no eran mineros y que se dedicaban a extraer restos de ópalo en la región.
"Ellos se dedicaban a eso, no eran trabajadores propiamente pero vivían de la extracción del ópalo. Sabíamos que estaban por acá pero no creímos que hubiera tanto peligro" dijo aún consternado.


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