Para no variar con los prejuicios de los vándalos juveniles, el bloque de concejales del PRO pensó una fórmula infalible para terminar con las pintadas en aerosol.
¿Qué representa una pintada con aerosol? Es un método de expresión moderno, contemporáneo. En el cual, el artista se sumerge en la realidad para sentirse existente en ella. En una de estas manifestaciones vale todo, si es provocativo mejor. En otras décadas los objetivos de estos hechos eran causas en las que los jóvenes luchaban. Sin embargo, graficar lo que uno ve y siente no es algo nuevo, no surgió en este milenio. El hombre siempre ha manifestado escenas sociales, pintando sobre paredes y muros hechos de su vida cotidiana.
¿Qué representa entonces, una pintada con aerosol? Es ante todo un concepto social, público, expresivo, vital. Una imagen que nace de la evolución que ha mantenido la estética del cartel y la publicidad a lo largo del tiempo. Pero además de provocar y llamar la atención del “público”, los graffitis adornan la ciudad. Una pared vieja y sucia puede lucir colores con cuatro pomos de aerosol y con la ayuda de alguna de esas personas que tienen ese envidiable dote artístico que te hacen creer que hacerlo es rápido, fácil y simple.
No me queda claro, ¿Qué representa una pintada? Bueno, voy a ir directo al grano. El aerosol para un graffitero, es como la pluma para un escritor. Pero la particularidad de estas obras, es que quienes las dejan plasmadas en algún lugar, no son llamados artistas. Ellos son delincuentes, vándalos, malvivientes. A pesar de esos adjetivos prejuiciosos, no disminuye para nada la presencia de estos en nuestras calles.
No compartimos la idea de pintar casas y locales de gente trabajadora. Pero paredes abandonadas y ese tipo de muros son un blanco al cual no le pondríamos ningún obstáculo. Después de esto, aparece el PRO, el partido con la mejor relación “derecha-popularidad” (es decir, entre los partidos que más presente están en el ámbito nacional, son lo mas cerca a la derecha) que propone QUE NO SE VENDA AEROSOL A LOS MENORES. ¿Qué carajos? Ahora pretenden que le pidamos permiso a nuestros padres para ir a pintar con aerosol. Les comento, señores concejales. Las drogas también son ilegales, y lejos de erradicarse, se consumen en la sociedad (y no conozco a nadie que le pida a su padre permiso para ir a comprar cocaína). La venta de alcohol a menores también es ilegal aunque se venda sin restricciones. Señor concejal, imagínese al comisario saliendo en los medios a decir que “Detuvimos a dos menores por tenencia de aerosol sin autorización de los padres“, está sin duda sacado de algún texto humorístico que satiriza a los brazos de la ley. Además, jóven y menor no es lo mismo. Tranquilamente un jóven de 24 años puede estar escribiendo en una pared sin que esté autorizado por sus papis.
Sin animos de ofender ni faltarle el respeto a nadie, ¿como se pueden pedir datos para comprar aerosol? ¿qué pasa con los artistas o simplemente aquel que quiere pintar su bicicleta de otro color con aerosol? ¿Tienen que ir con papá y mamá a comprar latas sino no pueden hacer la tarea, ni pintar sus cuadros ni su bici? ¿El comerciante tiene que asumir el rol de investigador privado y averiguar absolutamente todo acerca de los fines del comprador? Sinceramente ¿alguien cree que esto detiene el vandalismo? ¿No se pueden arruinar fachadas con piedrazos, rodillos y pintura sintetica o al agua, con rayones de piedras y más? ¿No podran adquirir aerosoles quiénes quieran desde otros lados como Junín, Buenos Aires o grandes supermercados? me compro un aerosol azul para pintar la pared del vecino y un amigo compra uno azul para pintar una bandera, pero no me agarran pintando a mi, en cambio a él lo demoran, lo interrogan y lo busca la policia en la casa porque la semana pasada compró un aerosol azul. Lo que rescatamos es que tendrían sospechosos si alguien pinta una pared, estaría bueno armar una lista también, con los sospechosos de corrupción; no se hagan problema, si quieren nos encargamos nosotros.
No todo es queja en estas columnas, tenemos ideas, que las escuchen o las ignoren depende de ustedes. Por ejemplo, hagamos talleres, usemos los aerosoles “como se debe”, traigan gente reconocida en el ámbito y que dé cursos, que le explique a estos jóvenes delincuentes como se pinta una pared. Que se hagan campañas invitando a los sospechosos a pintar los muros anticuados para darle mas vida. Que los malvivientes de Chacabuco puedan expresarse en algún lugar destinado para eso.
Y antes de terminar, me gustaría decirle a los padres que creen, o saben, que su hijo sale a pintar. Piensen que su hijo no es un vándalo. Es un buen dibujante, rebelde, un artista y que lo hace porque realmente se siente a gusto en esa situación. No tenga miedo, al fin y al cabo, un muro sin pintadas es una juventud sin rebeldía; y una juventud sin rebeldía, una esclavitud precoz.
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