LORETO. Un interno que fue apuñalado en la Unidad Penal I de Loreto falleció el último sábado tras sufrir dos semanas de agonía internado en el Hospital Madariaga de Posadas.
La víctima fue identificada como Ramón Gauto Machado, quien purgaba una condena por homicidio y habría sido apuñalado por Silvio D. M., también condenado por el mismo delito. El supuesto victimario fue traslado a la cárcel de Eldorado.
Si bien las autoridades del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) manejaron el caso con sumo hermetismo, El Territorio confirmó que el 27 de septiembre pasado se produjo un violento choque entre dos facciones enfrentadas por un ajuste de cuentas que estaría relacionado a la venta de drogas dentro del penal.
Según fuentes del SPP, el presunto agresor le propinó a la víctima al menos una decena de puntazos con una faca casera. Las lesiones afectaron varios órganos y le produjo una hemorragia interna.
Gauto Machado fue trasladado al Hospital Madariaga, donde permaneció internado durante dos semanas en terapia intensiva, hasta que el sábado dejó de existir a pesar del esfuerzo de los profesionales que lo atendieron.
En el mismo enfrentamiento un segundo detenido resultó con lesiones graves que requirieron su internación, aunque su evolución fue favorable y estaría fuera de peligro, informaron. En tanto, hubo varios lesionados con cortes y heridas que fueron atendidos dentro del mismo presidio.
A raíz del fatal hecho, el sujeto sindicado como el responsable del asesinato fue trasladado a la Unidad Penal III de Eldorado, ya que un hermano de la víctima -también detenido en Loreto- y otros allegados juraron venganza.
Al respecto, señalaron que el hermano de Gauto Machado participó en la pelea del 27 pasado y desde entonces fue recluido en el sector de disciplina.
La confirmación del deceso caldeó los ánimos de los internos y por ello durante el fin de semana el Grupo de Operaciones Especiales del SPP se instaló en la Unidad Penal de Loreto con el fin de mantener a raya a la población y evitar enfrentamientos entre las citadas facciones.
En la víspera también se hicieron presentes los jefes del servicio, quienes bajaron precisas directivas para tratar de sostener la frágil calma que domina el lugar.
“Fue muy grave lo que pasó y son muchas la fallas que derivaron en esta tragedia. Primero la falta de control de los internos que arman y utilizan facas para defenderse y atacar; y segundo, que el personal no haya podido intervenir a tiempo para parar la pelea. Hubo un muerto, pero pudo haber sido una masacre”, confirmaron fuentes internas.
Ahora, con el hecho consumado, dentro de los pabellones corrió la versión de que los afines a Gauto Machado preparan la venganza, por lo que las autoridades del servicio decidieron intervenir y reforzar el personal de guardia.
El detonante de la feroz pelea habría sido un ajuste de cuentas por drogas, mencionaron desde la propia fuerza.
“La situación de la droga en las cárceles es incontrolable, cada vez se consume más y es un gran negocio. Aparte, a esta altura del año la población está inquieta porque se acercan las fiestas y eso genera angustia y ansiedad en los internos”, reconocieron.
Por otra parte, durante el fin de semana un interno de apellido Garay que está alojado en la cárcel de Oberá tragó una hoja de afeitar, por lo que fue internado en el Hospital Samic.
El sujeto habría tomado la drástica decisión en reclamo de su traslado a Eldorado.
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